30/04/2026
Porque en Zaragoza la burocracia también es violencia.
Porque mientras miles de personas migrantes intentan regularizar su situación, el Ayuntamiento pone trabas y convierte un derecho en una carrera de obstáculos.
Y dejémoslo claro:
la regularización no es un regalo.
Las personas migrantes ya estamos aquí, trabajando, sosteniendo barrios, cuidando, construyendo y aportando a la economía de este país.
No se trata de caridad.
Se trata de derechos.
Y es obligación de las instituciones garantizarlos, no dificultarlos.
Nos vemos en la mani🤎