11/04/2017
Mi abuela solía preparar majarete, pareciera que las recetas más queridas y emotivas de nuestra infancia nacen de manos de las abuelas, para muestra este escrito de Karina Pugh, …disfruten la historia de ella y la receta mía..
“Pasó el tiempo y un día le pedí a mi abuela que me hiciera “majarete”, un postre celestial hecho de leche de coco y harina de maíz, espolvoreado con canela en polvo, es, verdaderamente, una reconciliación con la vida. Mi abuela me respondió – muy bien, yo te hago el majarete, pero sólo lo haré una vez, te enseñaré a hacerlo y cuando yo me antoje tú me lo haces- yo acepté de inmediato con la impaciencia de mis 10 años y la boca hecha agua. Vi todo el proceso, la ayudé a exprimir el coco y me llené de su aroma, cerní el azúcar, batí la pasta caliente de coco y maíz, cómo mi abuela le ponía a su dulce un punto de sal, cuando le pregunté el motivo me respondió, sabia, que todo en la vida tiene su contrario adentro, lo salado tiene dulce y lo dulce salado... "si esto no es así, tu majarete no quedará como a ti te gusta", vi cómo sus manos grandes y amorosas volteaban la pasta sobre un molde de corazón porque ese era un postre de “amor” y miré a mi abuela, regalarme el más maravilloso de los dones de los que disfruto, el amor por la cocina...
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