25/06/2026
Ayer, el suelo tembló, pero también nuestros corazones. Y en ese instante de incertidumbre, lo único que importó fue la vida, el abrazo y la contención.
Queremos enviar un mensaje profundamente sentido a todas esas personas que vivieron ayer una experiencia tan traumática, de esas que no se olvidan y que nos recuerdan lo frágiles y valiosos que somos. En medio del caos, nuestras instalaciones se convirtieron en un refugio para muchas familias que necesitaban un lugar seguro donde esperar, respirar y sentirse acompañadas.
No fue fácil. Pero gracias al esfuerzo sobrehumano —sí, del 1000%— de nuestros increíbles colaboradores, pudimos estar presentes, apoyar y tender la mano a quien lo necesitara. Ellos dieron todo, incluso cuando el miedo también los rozaba.
Y a ustedes, nuestros clientes, tanto los que estaban dentro como los que esperaban sus pedidos desde casa a través del delivery, les damos las gracias de corazón. Sabemos que la espera se sintió larga y que en momentos así la ansiedad puede más que nosotros. Pero su comprensión, su buena actitud y su paciencia fueron un bálsamo en medio del desconcierto.
Para quienes, en el arrebato del momento, pudieron haberse molestado por la demora, les pedimos que miren atrás y entiendan que ayer no hubo demora por descuido, sino porque cada segundo lo dedicamos a proteger, a organizar y a priorizar lo más importante: la gente.
Hoy, más que nunca, entendemos que la verdadera fortaleza no está en lo que tenemos, sino en cómo nos cuidamos unos a otros. Unidos somos más fuertes. Unidos somos más humanos.
Gracias totales, de corazón, por ser parte de esta familia que, aunque tiembla, no se derrumba.”