04/12/2024
¡Una maravilla culinaria del centro occidente de México!
México cuenta con una gran variedad de hongos silvestres, siendo uno de los países con más diversidad de especies.
No solamente rivalizamos con Francia e Italia, en muchos casos los superamos en variedades. Hay estudios realizados por universidades del país, que aprueban y testifican la gran variedad de especies que tiene México.
Entre toda la diversidad de hongos comestibles reconocidos, hay uno muy especial y raro entre los raros, “el hongo azul” (Lactarius índigo). Este es muy peculiar, no solo por lo difícil que es encontrarlo sino porque propiamente el color azul en la cocina es inexistente, de hecho hay muchas cosas que se les llama azul y no son azules como las moras o el maíz. En este caso el hongo azul sí es azul. Se conoce como hongo azul, añil, oreja de puerco, oreja de puerco azul, zuin, quexque y ririchaca. Su sombrero mide entre 4 y 10 cm de diámetro. Cuando son jóvenes, el color azul es más intenso “añil”, conforme va creciendo y madurando empalidece, se vuelve un tanto grisáceo.
¿Cómo se pueden cocinar?
La forma más sencilla de prepararlos es asarlos al carbón, se debe tener cuidado de no sobre cocinarlo porque el color se pierde. También se prepara como todos los otros hongos, salteados en aceite o manteca de cerdo, cebolla, ajo y epazote, acompañados con alguna salsa picante. A esta base se le puede añadir una buena cucharada de crema de rancho para ponerlo todo dentro de una tortilla de maíz, será un taco suculento, digno de reyes.
📷 📄 GastroMakers.