07/18/2026
Si nos ilusionamos, pero la ilusión no se terminó nomás porque perdimos. La pasión de ser latino, el amor y el poder de ser mexicano no se termino nomás porque no avanzamos.
Cada día y con cada paso que damos, avanzamos hacia adelante. Este Mundial el mundo notó y sintió qué tan fuerte es la voz mexicana. Desde los partidos en la Ciudad de México, donde bailamos con cada extranjero de cada país, hasta cada restaurante en San Antonio lleno de personas con sus playeras representando a la selección mexicana. La pasión que trajimos a este Mundial era algo hermoso.
Ser latino no termina cuando termina el Mundial. Es algo que llevamos en el corazón, en la música que compartimos, la comida que comemos, las personas con las que reímos y las banderas que levantamos. Sin importar dónde estemos en el mundo, nuestras voces serán escuchadas y estaremos ahí los unos para los otros. Somos las voces de nuestros antepasados, con los corazones de nuestros abuelos en el rancho, las manos de nuestros padres que trabajan duro por nosotros todos los días y la alegría de quienes están abriendo el camino para la próxima generación. ¡Viva México!