04/13/2022
Reseña del Origen de la Sopa de Queso Nicaragüense.
Cuando la lucha por la conquista de Nicaragua se apaciguó, soldados y colonizadores españoles se asentaron en las ciudades que fundaron en el país, comenzaron una nueva vida, retomaron el calendario y volvieron a observar las fiestas y tradiciones de España. La celebración de la cuaresma y la semana santa eran observancias obligadas, estaba la práctica del ayuno y la abstinencia, que en aquellos tiempos era más estricta que en la actualidad, lo cual condujo a su vez a repensar lo referente a la gastronomía de la época.
Después de que por mucho tiempo los españoles aborrecieron la gastronomía local, a punta de resignación y bajo la divisa de la necesidad, iniciaron la “comida fusión”, cuyo concepto es la mezcla de elementos de diferentes culturas culinarias y que en este caso era simplemente echar mano de lo que había.
Una de las comidas clásicas de la gastronomía española para el tiempo de cuaresma es la sopa de ajo. Sus orígenes se pierden en el tiempo y algunos investigadores la ubican en las regiones de Castilla y León. Se prepara con agua, pan, preferiblemente duro, pimentón, laurel, ajo, aceite de oliva y huevos. Esta sopa se hizo tradicional para el tiempo de cuaresma debido a que se trata de un plato humilde, que no lleva carne y su apariencia denota una marcada sobriedad.
Los nativos nicaragüenses conocían los caldos y sopas, aunque por el clima no ocuparon el lugar preponderante que tuvieron en los climas extremos de Europa. Sin embargo, como parte de la transculturización fueron aceptando algunos platos provenientes de los conquistadores y contribuyeron a fusionarlos con algunos ingredientes locales, así como impusieron algunos exponentes de su propia gastronomía. De esta manera, surgió la sopa de queso. En ciertas zonas de la región del Pacífico se conoce también como sopa de rosquillas. En lugar de agregarle pan a la sopa, se confeccionaron unas tortas y en otros casos roscas o rosquillas que imitaban al pan y la misma masa de maíz sirvió para espesarla. Para darle más sabor, con el tiempo se le agregó queso a la masa. Así fue como la sopa de queso vino a convertirse en uno de los platos representativos de la temporada de cuaresma en Nicaragua.
De acuerdo a cada localidad en las regiones del Pacífico y Centro del país, existen adaptaciones del platillo. Generalmente esta sopa lleva masa de maíz, queso, huevos, aceite, achiote, chiltomas, hierbabuena, ajo, tomates, cebollas y sal al gusto. Algunas le agregan leche y otros más refinados le agregan crema.
Este Viernes tendrán la última oportunidad en esta temporada de Cuaresma de saborear una suculenta sopa de queso. Al probar la primera cucharada y al morder las rosquillas, sentirán que se transportan a otra dimensión, cerrarán los ojos sin sospechar que hace algunos diez siglos, uno de sus ancestros, pastor tal vez, se deleitaba con una sopa de ajo, calmando un tanto el frío del final del invierno, sin comprender tampoco el porqué de la mortificación.
Tomado de: https://ortegareyes.wordpress.com/2018/02/21/la-sopa-de-queso/