04/26/2025
**Aporofobia en la clase política mexicana: un reflejo de desigualdad estructural**
La aporofobia, término acuñado por la filósofa Adela Cortina para describir el rechazo, aversión o desprecio hacia las personas en situación de pobreza, no es solo un fenómeno social, sino también un rasgo profundamente arraigado en las dinámicas políticas de muchos países, incluido México. En el contexto de la clase política mexicana, la aporofobia se manifiesta en discursos, políticas públicas y actitudes que perpetúan la exclusión de los sectores más vulnerables, a pesar de que estos constituyen una parte significativa de la población. Este ensayo analiza cómo la aporofobia permea la política mexicana, sus raíces históricas y estructurales, y las consecuencias de este fenómeno en la construcción de una democracia inclusiva.
# # # Raíces históricas de la aporofobia política en México
La aporofobia en la clase política mexicana tiene raíces históricas que se remontan a la Colonia y persisten en la modernidad. Durante el período colonial, la estructura social jerárquica colocaba a las élites criollas y peninsulares en la cima, mientras que los indígenas, mestizos y sectores empobrecidos eran percibidos como inferiores y, en muchos casos, como una amenaza al orden establecido. Esta percepción se mantuvo tras la Independencia, cuando las élites políticas del siglo XIX consideraban a las clases populares, especialmente a los campesinos indígenas, como un obstáculo para el progreso. Como señala un análisis histórico, “la clase política dominante los percibía como un estorbo y se les etiquetaba como un factor de retraso”.[](https://www.elsevier.es/es-revista-revista-mexicana-opinion-publica-109-articulo-es-posible-reducir-desconfianza-politica-S1870730015713608)
La Revolución Mexicana (1910-1920) marcó un punto de inflexión al movilizar a las masas populares y cuestionar el orden elitista. Sin embargo, incluso en este período, la aporofobia se manifestó en la prensa de la época, que describía a los zapatistas como “salvajes” que debían ser exterminados para “salvar a México”. A lo largo del siglo XX, el régimen priista consolidó un sistema político que, aunque incorporó a las clases populares en su discurso, mantuvo una relación clientelar con ellas, utilizando su pobreza como moneda de cambio para votos y lealtades, sin abordar las causas estructurales de la desigualdad.[](https://www.eluniversal.com.mx/columna/lorenzo-meyer/nacion/aporofobia/)
# # # Aporofobia en la política contemporánea
En la México actual, la aporofobia en la clase política se evidencia en varios niveles. Primero, en los discursos que estigmatizan a los pobres, presentándolos como responsables de su situación o como una carga para el desarrollo. Por ejemplo, en el contexto de la migración, se observa una clara distinción entre la recepción de turistas extranjeros, que son bienvenidos, y el rechazo a migrantes centroamericanos pobres, quienes enfrentan políticas restrictivas y una narrativa que los asocia con delincuencia o inestabilidad. Como señala un artículo, “nunca en nuestra historia el gobierno de México había sido tan aporofóbico” en su manejo de la migración centroamericana, influenciado por presiones externas.[](https://www.eleconomista.com.mx/opinion/La-aporofobia-20190811-0066.html)
Segundo, la aporofobia se refleja en las políticas públicas que perpetúan la exclusión. Las instituciones públicas a menudo ofrecen servicios de baja calidad a los sectores pobres, desde escuelas con infraestructura deficiente hasta sistemas de salud precarios. Estos servicios, lejos de promover la movilidad social, actúan como un “techo de cristal” que dificulta a los pobres salir de su situación. Por ejemplo, las comunidades marginadas enfrentan rutas de transporte inseguras, falta de inversión en servicios básicos y escasa difusión de programas de apoyo, lo que refuerza su vulnerabilidad.[](https://ceey.org.mx/la-aporofobia-como-impedimento-de-la-movilidad-social/)
Tercero, la aporofobia se manifiesta en la desconexión entre la clase política y las necesidades de los sectores populares. A pesar de que México cuenta con una población mayoritariamente de clase trabajadora y sectores pobres, las élites políticas tienden a priorizar agendas que benefician a los sectores acomodados o a los intereses internacionales. Esta desconexión ha alimentado una desconfianza generalizada hacia los políticos, con encuestas que muestran que el 75% de los mexicanos confía poco o nada en los partidos políticos y el 65% en el presidente. La aporofobia, en este sentido, no solo excluye a los pobres, sino que también erosiona la legitimidad del sistema político.[](https://www.elsevier.es/es-revista-revista-mexicana-opinion-publica-109-articulo-es-posible-reducir-desconfianza-politica-S1870730015713608)
# # # Casos emblemáticos y consecuencias
Un caso emblemático de aporofobia en la política mexicana reciente es la estigmatización de los beneficiarios de programas sociales. Durante los últimos años, algunos políticos y medios han utilizado términos despectivos como “planeros” o “vagos” para referirse a quienes reciben apoyos como la Asignación Universal por Hijo, sugiriendo que estos recursos se destinan a actividades ilícitas o que fomentan la dependencia. Estas narrativas, similares a las observadas en otros países, refuerzan la idea de que los pobres son un problema y no merecen ayuda, ignorando las condiciones estructurales que perpetúan la pobreza.[](https://www.laizquierdadiario.com/Aporofobia-de-donde-viene-el-odio-a-los-pobres)
Las consecuencias de la aporofobia política son profundas. En primer lugar, perpetúa el círculo vicioso de la exclusión, dificultando la reinserción social y laboral de los más vulnerables. En segundo lugar, alimenta la deshumanización de los pobres, justificando actitudes discriminatorias y, en casos extremos, violencia. Finalmente, socava los principios democráticos al priorizar los intereses de las élites sobre los de la mayoría, lo que refuerza la desigualdad y el malestar social.
# # # Hacia una política inclusiva
Combatir la aporofobia en la clase política mexicana requiere un enfoque multidimensional. Primero, es crucial transformar los discursos políticos para evitar la estigmatización de los pobres y promover narrativas que reconozcan su dignidad y potencial. Segundo, se necesitan políticas públicas que prioricen la inversión en educación, salud y servicios básicos de calidad para los sectores marginados, rompiendo las barreras que limitan su movilidad social. Tercero, la educación en valores de solidaridad y empatía, tanto en las escuelas como en la esfera pública, puede ayudar a desmantelar los prejuicios aporofóbicos.[](https://www.eleconomista.com.mx/opinion/La-aporofobia-20190811-0066.html)
Además, la clase política debe reconstruir la confianza ciudadana mediante una mayor transparencia, rendición de cuentas y cercanía con las necesidades populares. La participación activa de las comunidades marginadas en la toma de decisiones políticas también es esencial para garantizar que sus voces sean escuchadas y sus derechos respetados.
# # # Conclusión
La aporofobia en la clase política mexicana no es un fenómeno aislado, sino un reflejo de las desigualdades estructurales y las herencias históricas que han moldeado al país. Desde discursos que culpan a los pobres hasta políticas que perpetúan su exclusión, este rechazo al vulnerable socava los cimientos de una democracia que aspira a ser inclusiva. Superar este desafío exige un compromiso colectivo para transformar las actitudes, políticas y estructuras que sostienen la aporofobia, reconociendo que el bienestar de los más desfavorecidos es inseparable del progreso de la nación. Solo a través de una política que priorice la reciprocidad y la justicia social podrá México construir un futuro donde la pobreza no sea sinónimo de rechazo, sino una oportunidad para la solidaridad.
**Referencias**
[](https://www.eluniversal.com.mx/columna/lorenzo-meyer/nacion/aporofobia/)
[](https://www.laizquierdadiario.com/Aporofobia-de-donde-viene-el-odio-a-los-pobres)
[](https://www.eleconomista.com.mx/opinion/La-aporofobia-20190811-0066.html)
[](https://ceey.org.mx/la-aporofobia-como-impedimento-de-la-movilidad-social/)
[](https://www.elsevier.es/es-revista-revista-mexicana-opinion-publica-109-articulo-es-posible-reducir-desconfianza-politica-S1870730015713608)