08/29/2026
Hoy alguien me hizo recordar una versión de nosotros que por momentos hasta nosotros mismos olvidamos… 🥹
Una versión que trabajaba sin saber si iba a alcanzar. Que hacía sacrificios en silencio. Que muchas veces tuvo que buscar la manera de hacer un poquito más para poder cubrir lo que faltaba. Una versión que se cansó, lloró, tuvo miedo… pero nunca dejó de luchar ni de creer.
Esa persona conoció nuestras luchas de cerca y hoy, después de tantos años sin verla, me dijo:
“Me alegra ver cuánto Dios los ha prosperado después de todo lo que ustedes pasaron.”
Y esas palabras me tocaron el corazón.
Porque a veces uno mira todo lo que todavía le falta por alcanzar y se olvida de mirar hacia atrás para darse cuenta de todo lo que ya superó.
Se nos olvida que hubo días en los que le pedíamos a Dios cosas que hoy forman parte de nuestra vida cotidiana. Se nos olvida que muchas de las cosas que hoy parecen normales, un día fueron una oración acompañada de lágrimas.
No escribo esto para hablar de lo que tenemos. Lo escribo para recordar de dónde Dios nos sacó.
Porque antes de cada bendición hubo una historia.
Antes de cada puerta abierta hubo muchas cerradas.
Antes de cada logro hubo sacrificios que casi nadie vio.
Y si algo hemos aprendido durante este camino es que la bendición nunca debe hacernos olvidar la necesidad que un día vivimos. Al contrario, debe enseñarnos a reconocerla cuando la vemos en alguien más.
Quizás por eso Dios nos ha permitido recibir tanto: porque también hemos aprendido a dar, a compartir y a bendecir cuando hemos tenido la oportunidad. ❤️
Hoy no quiero pedirle nada a Dios.
Hoy simplemente quiero decirle:
Gracias.
Gracias por no soltarnos cuando teníamos poco.
Gracias por sostenernos cuando no veíamos la salida.
Gracias por cada puerta que cerraste y por cada una que abriste en el momento correcto.
Y, sobre todo, gracias porque después de tantas bendiciones nos has permitido conservar algo que vale mucho más que cualquier logro: recordar quiénes somos y de dónde venimos.
Que si algún día llegamos todavía más lejos, jamás se nos olvide mirar hacia atrás.
No para volver…
sino para recordar quién nos sostuvo durante todo el camino. 🙏🏼❤️