01/09/2025
Hoy me encuentro escribiendo estas palabras con el corazón lleno de orgullo y gratitud por todo lo vivido. Mi nombre es Teófilo Martínez, pero muchos me conocieron como Popo o Ted, y aunque el tiempo haya pasado, siempre me quedarán los recuerdos de lo que pude lograr y compartir.
El motocross fue mi pasión, una parte fundamental de mi vida. Me encantaba el deporte, tanto que no solo lo viví en las carreras, sino que también me di a la tarea de impulsarlo en nuestra región. Recuerdo con cariño las competencias en las que corrí contra los hermanos Gregory de Laredo, TX. Fuimos amigos cercanos fuera de la pista, pero ¡acérrimos enemigos dentro de ella! Nos retábamos con todas nuestras fuerzas, y esas rivalidades hicieron que cada carrera fuera aún más emocionante.
Tuve el honor de representar a México a nivel internacional, en Cuba, una experiencia que jamás olvidaré. La pasé tan bien que, de haberlo hecho, podría haber escrito un libro entero sobre todas las anécdotas que viví. Cada momento, cada logro, me llenó de una satisfacción única.
Fuera de las pistas, también emprendí varios negocios en Eagle Pass, TX, y en San Antonio. Tuve un supermercado, una gasolinera, y una tortillería donde producíamos tortillas de maíz y harina. Pero, lo que realmente me hacía sentir orgulloso era la barbacoa que preparábamos con mi querida Letty. No es que lo diga solo por ser nuestra receta especial, sino que fueron nuestros clientes quienes se encargaron de recomendarnos y hacer que ese negocio prosperara como nunca.
Mi amada esposa Letty fue mi compañera en cada una de estas aventuras. Todo lo que hicimos fue una verdadera aventura, y aunque me duele profundamente dejar este mundo, sé que ella será siempre una de mis mayores razones de orgullo. Letty, te extrañaré más de lo que las palabras pueden expresar. Juntos, creamos una familia maravillosa, y es con ese mismo amor que miro a nuestros hijos con el corazón lleno de satisfacción: Letita, Claudita, Ali, y mi consentido Ted Jr.. Ellos fueron mi mayor orgullo y la razón por la que siempre me sentí completo.
Hoy, mientras me voy, quiero que todos sepan cuánto los quiero, cuánto me enorgullece todo lo que he vivido y logrado. Mi legado está en ustedes, mis queridos hijos, y en cada rincón de esta región que tanto amé.
Gracias a todos por haber sido parte de mi vida. Los llevaré siempre en mi corazón.
Con todo mi amor y gratitud,
Popo/Ted