28/04/2024
NUNCA OLVIDES DARLE GRACIAS A DIOS POR TODO,
AÚN EN LA ESCACES
RECUERDA EL SEÑOR ES NUESTRO PROVEEDOR, JEHOVÁ-JIREH
Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.
(1 Tesalonicenses 5:18)
Recuerda que aun en medio de las dificultades y los altibajos que nos presenta la vida podemos ver y sentir la bondad, la provisión y la ayuda de Dios. Mantente alerta y agradece a Dios por esos detalles de amor.
Dios merece nuestra gratitud
Lleguemos ante él con acción de gracias, aclamémoslo con cánticos. Porque el Señor es el gran Dios, el gran Rey sobre todos los dioses.
- Salmo 95:2-3
Nuestra gratitud debe venir acompañada por la alabanza que brota de nuestros corazones y el reconocimiento de la grandeza y el poder de Dios. ¡No hay nadie como él! Expresa con cánticos y con alabanza tu gratitud a Dios porque él es merecedor de ella.
Honramos a Dios al darle gracias
Quien me ofrece su gratitud, me honra; al que enmiende su conducta le mostraré mi salvación.
(Salmo 50:23)
La gratitud que brota genuinamente del corazón muestra honor y respeto a Dios y despeja el camino para vivir una vida de obediencia que agrada al Padre. Esa es la actitud que abre la puerta para recibir el regalo de la salvación y la vida eterna.
Haz todo con gratitud
Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.
- Colosenses 3:15-17
Mientras más nos llenamos de Cristo y de su paz, más crece nuestro agradecimiento. Al llenar el corazón con la palabra de Dios, nuestra perspectiva en la vida cambia. Vemos las cosas como Dios las ve, hacemos todo para su gloria y nuestros corazones rebosan de gratitud contagiando a los que nos rodean.
Da gracias por los demás
Al recordarte de día y de noche en mis oraciones, siempre doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia limpia como lo hicieron mis antepasados.
(2 Timoteo 1:3)
Estamos rodeados de gente que Dios ha puesto en nuestras vidas: nuestra familia, amigos, vecinos, los compañeros de trabajo y muchas otras personas. Todos ellos forman parte de nuestro día a día.
También en tus oraciones no te olvides orar por las personas que Dios pone en tu mente y en tu camino. da gracias a Dios por ellas, y sigue el ejemplo de quienes te animan y ayudan en tu andar con Jesús.
Agradece las bendiciones de otros
Siempre doy gracias a Dios por ustedes, pues él, en Cristo Jesús, les ha dado su gracia.
- 1 Corintios 1:4
Muestra tu afecto y cariño a los demás agradeciendo a Dios por las bendiciones que él les concede, especialmente por su gracia y salvación. Alégrate de corazón cuando Dios obra a favor de los que te rodean.
Ora con confianza y gratitud
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
(Filipenses 4:6)
Recuerda que un corazón constrito y humillado Dios no rechaza,