02/09/2026
En estos días tuve una conversación con mi fisiatra que se me quedó dando vueltas en la cabeza.
Hablábamos de lo difícil que es que un profesional pase tantos años preparándose para ejercer su profesión... y que, cuando finalmente decide abrir su propia oficina, clínica o negocio, descubra que ahora también tiene que aprender a manejar una empresa.
Porque de repente, además de atender pacientes o clientes, tiene que aprender de permisos, estructura de negocio, dinero, impuestos, costos, rentabilidad, administración y decisiones financieras.
Y muchas veces, esas preguntas aparecen después de haber abierto las puertas.
No porque no sean capaces.
Sino porque nadie les enseñó.
La universidad los preparó para ser excelentes médicos, dentistas, psicólogos, terapistas, abogados, ingenieros, contadores y tantos otros profesionales.
Pero ¿quién los preparó para ser dueños de una empresa?
Como contadora por más de 10 años, he visto constantemente lo que ocurre cuando estas dos realidades se encuentran.
Porque administrar una práctica profesional es, prácticamente, otra profesión.
Y si queremos que nuestros profesionales puedan quedarse, crecer y construir en Puerto Rico, necesitamos empezar a hablar de esto mucho antes de que abran las puertas de su oficina.
Ahora quiero conocer tu experiencia:
Si eres profesional y tienes tu propio negocio, ¿qué fue eso que nadie te enseñó y tuviste que aprender por tu cuenta?
Te leo.
Porque quizás en sus respuestas encontremos las conversaciones que nuestros profesionales necesitan tener antes, no después.