06/06/2026
Cada sábado comenzamos temprano en La Fogata Grill con nuestro lechón asado y la mejor comida criolla. Todo parece normal y rutinario, pero cada sábado termina siendo especial de una manera distinta.
Hoy tuvimos que encender un segundo horno. ¡Increíble! El horno grande que construimos ya nos está quedando pequeño. Pero una de las mayores sorpresas del día fueron nuestras longanizas y chorizos artesanales. Llevamos una neverita llena y, al finalizar la jornada, cuando fui a verificar el inventario, apenas quedaban dos piezas. Espero que todos los que los adquirieron queden complacidos con este nuevo producto, elaborado con el sabor, la dedicación y el estilo particular que solo La Fogata puede ofrecer.
El día también fue especial por las personas que nos visitaron. En la primera foto aparezco junto a mi compañero y amigo, el gran Roko. Siempre es una inmensa alegría recibir la visita de mis apreciados compañeros de trabajo. Gracias, compañero, por sacar de tu tiempo para compartir con nosotros.
En la segunda foto recibimos la visita de unos seguidores muy especiales que vinieron desde New Jersey: mi cuñado Emanuel y su esposa Katy. Ellos disfrutan nuestros videos y se ríen mucho con las ocurrencias de Piggy-Piggy y El Señor de La Fogata. Por eso, ya no sé si quien aparece en la foto soy yo o el propio personaje. Hoy pusieron a hablar a Piggy-Piggy, y como de costumbre, El Señor de La Fogata tuvo que servir de traductor oficial. Gracias a ambos por su visita, por el cariño que siempre nos demuestran y por el apoyo constante que nos brindan. El aprecio es totalmente recíproco.
Una experiencia hermosa que contribuyó a que este día fuera aún más especial fue la visita de una pequeña amiga de La Fogata: nuestra querida Alaiya, una gran personita de apenas cuatro años, sobrina de nuestra Chica Poderosa Jaqueline, quien atiende sus llamadas y les prepara sus frappés con mucho cariño.
Hoy Alaiya tocó mi corazón de una manera muy especial cuando me preguntó si podía llamarme abuelo. Qué alegría tan grande. En ese instante sentí que la vida me regalaba otra nieta. Ahora puedo decir que tengo dos hermosas nietas que llenan mi corazón de felicidad.
Quiero enviar también un saludo muy especial a su mamá, Roseline, por la maravillosa labor que realiza criando una niña tan dulce, respetuosa y llena de amor. Dios continúe bendiciéndolas siempre.
A todos los que nos visitaron hoy, y a quienes se llevaron nuestras longanizas y chorizos artesanales, les doy las más sinceras gracias. Su respaldo nos motiva a seguir creciendo y creando nuevos productos para ustedes.
Nos vemos el próximo sábado, si Dios así lo permite. ¡Bendiciones para todos!