03/07/2024
Los hijos Ancla ⚓✨
Se refiere a aquellos hijos que son inconscientemente utilizados por sus padres para cumplir con sus necesidades emocionales, físicas o económicas, a menudo a costa del desarrollo personal y la independencia de los hijos. Este fenómeno puede manifestarse a través de expectativas no expresadas, obligaciones percibidas y mandatos familiares que pueden ser difíciles de desarraigar.
A veces mencionan frases como estas, otras veces las traen en el alma y muchas veces son de manera inconsciente:
"Esta es para mi vejez."
"Este es por si su papá se va."
"Esta es mi felicidad, ya que su hermano murió "
"Este es para no sentirme sola."
"Esta o este no se va a casar, se quedará conmigo."
"Esta se hará cargo del negocio de la familia."
"Todos pueden irse, pero tú no."
"Si ella está, su papá no nos dejará."
"Tú me cuidarás en mi enfermedad."
"Tú estás para ayudarme con tus hermanos cuando yo me muera."
"Tú serás mi compañero"
"Gracias a Dios que te quedaste conmigo"
Todas estas frases terroríficas las he escuchado y muchas de ellas las he visto cumplirse, tanto en amigos y familiares.
Hijos que jamás se han ido de la casa de sus padres, deseando hacerlo y que en algún momento teniendo la oportunidad de viajar, sintieron que deben quedarse por pena a dejar a sus padres.
Hijos que creen que tienen que cuidar a sus padres de viejos, también llamados los hijos “bastón”.
Hijos que no se han casado o formalizado con ninguna pareja porque están atados simbólicamente con mamá o con papá.
Hijos que se hacen cargo de sus hermanos por promesas hechas por el alma desde el vientre materno a los padres o en su lecho de muerte.
**Para sanar esta dinámica, tanto los padres como los hijos deben tomar conciencia de estas cargas y liberarse mutuamente**
¿Qué hacer para sanar?
Los padres difícilmente sueltan a los hijos y menos si han creado un proyecto así desde el alma, porque tal vez así los criaron a ellos también.
Pero si tú en algún momento lo pensaste, lo dijiste porque en ese momento era tu nivel de conciencia, mira a tu hijo o hija a los ojos y dile:
"Te libero de mí."
"Te libero de hacerte cargo de mi vejez."
"Te libero de mi enfermedad."
"Te libero de mis carencias."
"Te libero de mis palabras."
"Te libero de este amor que no te permite desarrollar"
"Te libero de tener que lograr lo que yo no pude ser"
"Te libero de mis creencias para que realices tu propia historia "
Si tus padres ya no están en este mundo terrenal , puedes hacerlo simbólicamente, escribiendo una carta a ellos, donde te liberas de sus mandatos, luego procede a quemarla y observa como se consume en el fuego.
Para sanar nuestras palabras, miedos y creencias hacia nuestras generaciones, debemos tener el permiso como hijos de liberarnos del mandato de nuestros padres sin sentir culpa.