01/09/2026
El café nunca fue solamente café.
Era una pausa cuando el mundo corría demasiado rápido.
Era compañía cuando alguien se sentía solo.
Era conversación cuando había mucho que contar.
Era reconciliación cuando faltaban palabras.
Y algunas veces era simplemente la excusa perfecta para decir:
“Siéntate un ratito… tomemos un café.”
Porque existen sabores que uno disfruta y después olvida.
Pero hay otros que misteriosamente se quedan viviendo en la memoria.
Quizás por eso una buena taza de café no se bebe solamente con los labios.
También se bebe con los recuerdos.
☕❤️
CAFÉ PASADO… SABOR QUE ENAMORA.
La Casa de Edith