29/12/2025
Todo conectaba con el mar: la pérgola, la mesa compartida y mis muffins de arándanos caseros, tibios y con aroma dulce.
HACIENDO CIUDAD A TRAVÉS DEL EMPRENDIMIENTO EN HUACHO, PERU, DIC. 2019.
Desde niña siempre sentí un apego muy grande por mi ciudad natal (Huacho, Lima, Perú); por su gente sencilla, por sus costumbres, por sus paisajes naturales y sus calles estrechas. Desde entonces soñaba con una ciudad más bonita y ordenada. A los 6 años anhelaba convertirme en alcaldesa de Huacho con el “gran objetivo” de tapar los múltiples hoyos de las pistas y colocar tapas faltantes del alcantarillado público en las veredas.
El tiempo pasó rápido y las circunstancias habían cambiado mucho. Me había convertido en arquitecta y planificadora urbana muy lejos de mi ciudad natal. Desde los catorce hasta los treinta y tres años había desarrollado mis estudios y carrera en el sur de la Florida en Estados Unidos gracias a las generosas becas y préstamos estudiantiles de esa gran nación, a la cual le debo mucho. Sin embargo, en mis pensamientos siempre estuvo presente mi querida ciudad costera. Cada vez que conocía un nuevo pueblo o ciudad encontraba alguna idea que podía ser implementada en Huacho, Lima, Perú.
Circunstancias personales hicieron posible mi regreso a Huacho hace más o menos diez años. Este tiempo me ha traído grandes aprendizajes pero también grandes retos y dificultades para seguir desarrollando mi carrera de arquitecta en mi ciudad natal, Huacho. Además de mi modesta práctica profesional, he presentado varias propuestas ad honorem para mejorar distintos espacios públicos de la ciudad de Huacho y he conducido un segmento televisivo llamado “Ciudad, casa y jardín” desde finales del 2016 en el canal 36 Huacho.
Asimismo, desde hace año y medio empecé a presentarme en una feria local de emprendimiento (Feria Cultural), y es precisamente gracias a esta nueva faceta de emprendedora que he podido contribuir a mejorar la imagen de mi ciudad por medio de una pastelería llamada “Café Anatolia” y una tienda de jardín denominada “Iris & Rocio’s Garden”.
Ambos emprendimientos llevan el nombre de mi tía bisabuela (Anatolia), mi madre (Iris) y mi hermana (Rocio) quienes han sido para mí los mejores referentes femeninos de fortaleza, honestidad y trabajo tesonero. Por limitaciones de tiempo “Café Anatolia” se ha hecho más prominente que la tienda de jardín, sin embargo ambas marcas hermanas son complementarias y afines. Observo con agrado como nuestros clientes responden complacidos a la calidez que brindan las plantas, las estructuras y muebles de madera.
Gracias al apoyo de mis padres, hermana y pareja he podido desarrollar estos emprendimientos. Mi madre y pareja además han sido grandes aliados, debido a su carisma y amabilidad para atender a los clientes de “Café Anatolia” e “Iris & Rocio’s Garden”.
Desde la primera feria donde me presente simplemente con una pequeña mesa y vitrina han pasado una docena de ferias. En sus diferentes fechas, lugares y formatos me fui adaptando con flexibilidad y creatividad. He tenido que diseñar y construir poco a poco pequeñas estructuras y muebles de madera para la cafetería y la tienda de jardín. A la par iba mejorando las recetas de nuestros populares muffins de arándano, melocotón y otros a partir de la experimentación en mi cocina.
Además de vender deliciosos postres artesanales, café, jugo de naranja y suculentas, lo que más me llena de satisfacción es haber logrado crear espacios bonitos, cálidos y agradables que enmarcan lo mejor de nuestra ciudad, el mar.
Sin embargo, la tarea de armar y desarmar espacios temporales es ardua y el trabajo de los días de feria es agotador. Sin embargo es muy grato ambientar y adaptar “Café Anatolia” a distinto espacios públicos de la ciudad, participando en distintas áreas del Malecón Roca, en el parque infantil, en el bulevar junto a la catedral y junto a la municipalidad de Huacho en las distintas ediciones de la Feria Cultural.
En cada edición, nos complace los comentarios de nuestro clientes quienes se sienten muy a gusto y relajados en nuestros espacios temporales. Algunos que radican en Lima nos comentan el parecido que le encuentran con Barranco o Larcomar. Otros nos dicen que Huacho ya necesitaba espacios de este tipo al aire libre. Estas apreciaciones nos llenan de satisfacción a mi familia y a mí.
Como arquitecta y huachana espero que Dios me permita mejorar y desarrollar muchos espacios públicos más allá de mi propio emprendimiento. Confío en El que así será.
A los que han tenido la amabilidad de leer este largo texto, les agradezco mucho. Infinitas gracias a Dios, a mi pareja, a mis padres y a mi hermana. También un agradecimiento especial a Emilio Espinal por ser el artífice de estas ferias de emprendimiento en Huacho, donde encontré un laboratorio para desarrollar mis ideas.
A todos nuestros clientes, en especial a los de Huacho y Lima, un millón de gracias por haber sido parte de esta emocionante aventura, esperamos verlos nuevamente en otro espacio público de nuestro querido Huacho.
A las persona que se preguntan dónde se encuentra nuestro local en Huacho, decirles que por el momento participamos exclusivamente en ferias de emprendimiento. Dios mediante en un futuro cercano tendremos un local permanente para atenderlos con esmero.
De mi parte, de Miguel Castillo y de Iris Portilla les deseamos un Próspero y Feliz 2020.
Saludos y un abrazo,
Arq. Carmen Rivera