NUESTRA HISTORIA:
En el año 2001, cuando toda la movida gastronómica del Cusco se daba solamente en el centro de la ciudad, nace ‘Romana’, una pizzería artesanal dirigida a los cusqueños para que disfrutaran de las mejores pizzas y pastas. Comenzamos con sólo ocho mesas y tres personas trabajando, sin embargo, transcurrió muy poco tiempo para ser conocidos. A lo largo de cuatro años, abrimos con
singular éxito una sucursal en una zona residencial y al cabo de tres años inauguramos nuestro local ubicado en el distrito de San Jerónimo. A lo largo de este tiempo, la demanda del mercado nos ha llevado a ampliar nuestros espacios: el local inicial de Av. Tullumayu, cambió totalmente, y de tener una capacidad para 50 personas hora dispone de dos pisos que albergan a 150 comensales, y el local de la Urb. Santa Mónica, se trasladó a una moderna construcción ubicada a solo una cuadra de la anterior, en el Jr. Ricardo Palma, donde ahora podemos atender a más de 200 personas. Con toda esta historia de éxito, una pregunta se repite permanentemente ¿por qué, si la Romana era nuestro nombre, decidimos cambiarlo?; la única verdad es que, cuando nacimos el valor de las marcas no era tan relevante como lo es ahora; dejamos pasar mucho tiempo antes de registrarla y cuando decidimos hacerlo Romana ya había sido inscrita por otra empresa. Todo cambio es una oportunidad y para nosotros la decisión de cambio hacia ‘Supremma Pizzería’ ha significado una evolución en temas de servicio e imagen pero manteniendo nuestra esencia en lo más importante: la misma calidad y pasión por la pizza. Po eso, si alguna vez escuchaste hablar de la mítica Pizzería Romana del Cusco, ya sabes quién es hoy. Visítanos y pide una pizza ‘Gladiador’; nosotros la tenemos, porque nosotros la creamos.