29/05/2026
CORONILLA AL SEÑOR DE LA MISERICORDIA
Tres de la tarde ....
( la Hora de la Divina Misericordia)
Nos persignamos .
V. Ave María Purísima.
R. Sin pecado original concebida.
Oración al Espíritu Santo:
V. Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles.
R. Y enciende en ellos el fuego de tu amor.
V. Envía Señor Espíritu y todo será creado.
R. Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos:
¡Oh Dios, que has iluminado a los corazones de tus fieles con luz del Espíritu Santo!, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre del bien y g***r de sus consuelos.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.
PETICIONES….
Expiraste Jesús pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de Misericordia se abrió para el mundo entero , oh fuente de vida insondable misericordia Divina , abarca al mundo entero y derramate sobre nosotros, Amén.
CORONILLA:
Usando una cuenta del Rosario empezamos con:
Padre Nuestro...
Ave María...
El Credo de los Apóstoles:
Creo en un solo Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra y gracia del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y mu***os, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con él Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los mu***os y la vida del mundo futuro.
Amén.
V. Oh Sangre y Agua que brotaste del Sagrado Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para la humanidad.
R. Confiamos en Ti.
( Tres veces)
Al comenzar cada misterio decimos:
Padre Eterno yo te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y por los pecados del mundo entero.
En cada cuenta pequeña decimos:
V. Por su dolorosa Pasión.
R. Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
Al finalizar los cinco misterios de la coronilla decimos:
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
(Tres veces)
Oración final:
Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión es inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. Amén.
Nos encomendamos a nuestra Madre Santísima:
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.
A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora Abogada Nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
A San Miguel Arcángel :
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del maligno.
Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica.
Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con la fuerza que Dios te ha conferido,
arroja al in****no a Satanás, y a todos los espíritus malignos que vagan por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.
Y a nuestro Ángel de la guardia:
Santo Ángel Custodio, protege mi alma y mi cuerpo.
Ilumina mi mente para que conozca mejor el Señor y lo amé con todo el corazón.
Asisteme en mis oraciones para que no seda a las distracciones y ponga la más grande atención.
Ayúdame con tus consejos, para que vea el bien y lo cumpla con generosidad.
Defiendeme de las insidias del enemigo infernal, sostenme en las tentaciones para que siempre sea capaz de vencerlas.
Sustituye, elimina mi frialdad en el culto al Señor: no dejes de tender a mí custodia hasta que me lleves al Paraíso, donde alabaremos juntos al Buen Dios por toda la eternidad.
Amén.
V. Que por la Misericordia de Dios todas las almas benditas del purgatorio y los fieles difuntos descansen en paz.
R. Así sea .
V. Dales Señor el eterno descanso y luzca para ellos la eterna luz, que descansen en paz.
R. Así sea.
Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me ofrezco enteramente a vos y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra todo mi ser ya que soy toda tuya o Madre de Bondad guárdame y defiendeme como hijo y procesión tuya.
Amén.
Dulce Madre no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven con nosotros a todas partes y solos nunca nos dejes, ya que nos proteges como verdadera Madre cubrenos con tu manto y has que nos bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén