03/07/2020
LA IMPORTANCIA DE LA MIEL DE ABEJA NATURAL.
La miel es la sustancia natural dulce producida por la abeja Apis mallifera o por
diferentes subespecies, a partir del néctar de
las flores y de otras secreciones extra florales
que las abejas liban, transportan, transforman,
combinan con otras sustancias, deshidratan,
concentran y almacenan en panales.
Constituye uno de los alimentos más
primitivos que el hombre aprovechó para nutrirse. Su composición es compleja y los carbohidratos representan la mayor proporción, dentro
de los que destacan la fructosa y glucosa, pero
contiene una gran variedad de sustancias menores dentro de los que destacan las enzimas,
aminoácidos, ácidos orgánicos, antioxidantes,
vitaminas y minerales.
La composición de la miel depende de
diversos factores tales como la contribución de
la planta, suelo, clima y condiciones ambientales, principalmente. También se ha asociado a
la miel otras funciones además de la alimenticia, sobre todo algunas relacionadas para el
tratamiento de afecciones de la salud. Aunque
la apicultura es una actividad muy antigua, en
la actualidad representa una actividad económica importante en muchos países que permite
generar una importante cantidad de empleos.
La principal preocupación de los productores para seguir manteniendo la aceptación de la miel en el mercado nacional e internacional es garantizar su autenticidad, dado
que es posible la práctica de su adulteración o
deterioro por su inadecuado manejo y almacenamiento.
En ese sentido resultan importantes las
investigaciones tendientes a caracterizar la calidad de la miel producida en las distintas regiones productoras del país.
Figura 1. La miel, uno de los alimentos primitivos de la
humanidad
La miel, un recurso medicinal y alimenticio
El desarrollo de las sociedades humanas se ha sustentado en el aprovechamiento
de los recursos naturales como en el caso de
la miel, la cual se produjo mucho antes de la
aparición del hombre en la tierra.
Aunque la historia de la apicultura tiene
sus raíces en los primeros asentamientos humanos, existen evidencias arqueológicas de que la
miel bien pudo utilizarse como alimento desde el
periodo Mesolítico, esto es 7000 años a.C. También se sabe que la primera referencia escrita para
la miel es una tablilla Sumeriana, fechada entre
los años 2100-2000 a.C.; dicha tablilla también
menciona el uso de la miel como droga y como
un ungüento. Por ello se afirma que la miel ha sido
usada con propósitos médicos y nutricionales.
Se estima que la miel es la medicina más antigua conocida y que en muchas razas fue prescrita por
médicos para una variedad de enfermedades.
Los antiguos egipcios, asirios, chinos
y romanos usaron la miel en combinación con
otras hierbas para tratar heridas y enfermedades del intestino. En la Grecia antigua, Aristóteles afirmaba que la miel podría aplicarse.
como un ungüento para las heridas y el dolor
de ojos. Dios córides alrededor del año 50 d.C.
recomendaba a la miel para el tratamiento de
quemaduras del sol, manchas en la cara y todas las pudrientas y huecas úlceras.
El uso de la miel como un agente terapéutico ha continuado dentro de la medicina
popular hasta nuestros días. En la India, la
miel de loto se usa para tratar enfermedades
de los ojos. Otros ejemplos de los actuales
usos de la miel en la medicina tradicional
son: como terapia para piernas ulcerosas infectadas, dolor de oídos, tratamiento tópico
de la rubeola y sarampión, úlceras gástricas
y dolor de garganta.
Hoy se sabe que el poder anti bacteriano de la miel se debe principalmente a las inhibinas. Estas inhibinas consisten en peróxido de
hidrógeno, flavonoides y ácidos fenólicos, además de otras sustancias sin identificar, aunque
otros investigadores atribuyen la capacidad antibacteriana de miel a la combinación de propiedades tales como su alta osmolaridad, bajo
PH, presencia de sustancias volátiles y bajo valor de actividad de agua.
También se ha demostrado que la miel
sirve como una fuente natural de antioxidantes,
los cuales son efectivos para reducir el riesgo
de enfermedades del corazón, sistema inmune,
cataratas y diferentes procesos inflamatorios.
La miel permaneció como el único endulzador primario natural disponible hasta el pasado
Siglo XIX, cuando su consumo fue superado por
el azúcar de caña o azúcar de remolacha, y más
tarde por azúcares derivados del maíz. Hoy en
día se acepta que la miel puede ser además un
alimento protector, ya que tiene un gran número
de sustancias que actúan de esa manera incluyendo el ácido ascórbico, péptidos pequeños, flavonoides, tocoferoles y enzimas, pudiendo ser una
alternativa natural al uso de aditivos alimentarios
para controlar el encafecimiento enzimático durante el procesamiento de frutas y verduras, así como
ingrediente en la elaboración de jugos y conservas
alimenticias, y en muchos otros alimentos para inferirles propiedades sensoriales propias de la miel.
Propiedades fisicoquímicas de la miel
La miel varía en su composición dependiendo de la fuente del néctar, las prácticas de
apicultura, el clima y las condiciones ambientales.