23/08/2024
LEYENDA DE LA EPOCA INCA - PITUSIRAY Y SAWASIRAY!!
Pitusiray y Sawasiray, esta es una historia de amor que se transmitió a través de las fuentes orales en la provincia de Calca, de la región del Cusco.
Orqo Waranqa era un kuraka del pueblo de Urco y tenía una hija de extraordinaria belleza llamada Pitusiray, fruto del amor con una princesa de los Yungas.
Al crecer y con el paso de los años, la niña se convirtió en una hermosa mujer que llegó a enamorarse del apuesto Sawasiray.
El kuraka (su padre) tenía unas tierras que se morían, pues la escasez de agua las hacía improductivas, motivo por lo que un día ofreció la mano de Pitusiray, a quien pudiera llevar el agua hasta los surcos resecos.
Kuntisiray y Sawasiray, señores de comarcas vecinas, se disputaron la primacía de la casi imposible meta que había encomendado el kuraka, la misma que se hacía aún más difícil por la conformación geográfica de los terrenos a vencer.
Se cuenta que Sawasiray intentó conducir el agua por la ladera del cerro Sunqu Qhata y por el breve tiempo disponible fracasó en su intento.
Por otro lado, el afortunado Kuntisiray construyó un pozo grande en un cerro y el agua empezó a bajar por los andenes de una quebrada, resultando siendo el legítimo vencedor.
La princesa abrumada y desconsolada por la noticia, pues su corazón pertenecía a Sawasiray que era un amor correspondido, no pudo hacer otra cosa que obedecer las órdenes de su padre. Su matrimonio con Kuntisiray fue pomposo y celebraron durante varios días.
Pasaban los días y al no poder soportar la nostalgia y la lejanía, una noche tempestuosa, Pitusiray corrió en busca de Sawasiray, huyendo con él hacia los cerros, creyendo que podrían vencer la altura y refugiarse en lejanas tierras. Sin embargo, fueron alcanzados por los guerreros de Orqo Waranqa y del ofendido Kuntisiray, quedando como castigo petrificados y convertidos en montañas nevadas.
Estos nevados se alzan hoy detrás de la provincia de Calca, uno es conocido como el nevado del Pitusiray el otro es el nevado del Sawasiray, y detrás de las dos montañas se encuentran el nevado de Kuntisiray.