04/10/2026
Hoy se fue un gran amigo.
La noche antes de irse, Pepe me escribió para contarme cómo iban los planes 2027 de nuestros hoteles. En ese mensaje me dijo algo que hoy tiene un significado enorme para mí: “Para mí Real es mi vida.”
Y era verdad.
Pepe comenzó su carrera en Real Hotels & Resorts hace más de 30 años y desde el primer día la hizo suya. Tuve la enorme suerte de trabajar con él durante 26 años, los últimos 15 como nuestro Director de Operaciones, codo a codo.
Pepe conocía nuestros hoteles como pocos. Tenía un conocimiento extraordinario de prácticamente todas las áreas del negocio, desde la cocina hasta la recepción. Pero lo que más lo definía era su manera de trabajar. Nunca le pedía a nadie algo que él mismo no estuviera dispuesto a hacer. Se remangaba las mangas y se ponía a trabajar al lado de su gente, siempre con una sonrisa, siempre con optimismo y siempre dispuesto a ayudar.
Por eso Pepe no solamente era respetado: era profundamente querido. Por nuestros gerentes generales, por nuestros equipos y por todos los que tuvimos la suerte de trabajar con él.
Fuera de los hoteles, amaba el fútbol y especialmente a su Barça. Pero por encima de todo amaba a su familia. Amaba profundamente a Lucía, su compañera de vida, y a sus hijos, Pepe y Bernardo. Fue un compañero maravilloso y un padre extraordinario.
Para mí fue muchísimo más que un colega. Fue un gran amigo, una persona en quien confiaba plenamente y con quien compartí prácticamente toda mi vida profesional.
Real fue una parte enorme de la vida de Pepe. Y después de más de 30 años, Pepe también se volvió parte de Real. Deja un vacío enorme y una huella profunda en nuestros hoteles y, sobre todo, en nuestra gente.
Gracias por todo, Pepe. Gracias por tantos años caminando juntos, por tu amistad, tu lealtad, tantas risas y por estar siempre ahí.
Te voy a extrañar muchísimo, querido amigo.
Descansa en paz. ❤️