08/06/2026
Son las 6 de la mañana, amanece en mi pueblo San Lorenzo Huehuetitlán municipio de Tianguistenco estado de México, es la hora de levantarse para ir a raspar los magueyes. En esta ocasión iré y regresaré cargando el aguamiel porque el burrito, papá lo llevará al monte para traer una carga de leña.
Terminé el primer año de secundaria, son las vacaciones de verano y por lo tanto, tengo que ayudar en el trabajo de la casa.
Me levanto del petate y me pongo las botas de trabajo para enseguida ir a preparar la "Bota" (la bota es el cuero disecado de un borrego que sirve como utensilio para guardar el aguamiel), guardo el "Acocote" y el Acaxtle (el acocote es un bule que sirve para succionar el aguamiel y el Acaxtle, es una cuchara afilada, es para una vez sacada el aguamiel, hacer una raspa al hueco del maguey).
Salgo a la calle empedrada, camino con mucho cuidado porque parte de la noche estuvo lloviendo y las piedras están muy resbaladizas. La calle sale directo al camino que seguiré para llegar a los magueyes que me toca "raspar".
Me sorprendo mucho porque ya amaneció pero con la neblina, solo alcanzo a distinguir las paredes de adobe de las casas que voy pasando al caminar. Esta mañana la neblina es muy espesa y siento como choca la brisa en la cara a cada paso que doy.
Se escucha en muchas casas el canto de los gallos y el cacaraquear de las gallinas, a lo lejos el relinchar de unos caballos, tambien se escucha un cencerro, el mugir de los toros y las vacas que las llevan a pastar. Asi caminando de prisa, voy aspirando el rico aroma de la tierra mojada. Voy subiendo lomas, caminando entre bordos y los surcos de las milpas sembradas de maíz.
Por fin llego al primer maguey, tiene las pencas entrelazadas y clavadas con las mismas puyas haciendo una forma de casita, le quito la piedra y el pedazo de penca que sirve como protección para que los tlacuaches, no tomen el aguamiel. S**o el acocote, succiono y vacío el líquido en la "bota", acto seguido, s**o del morral de ixtle el Acaxtle de raspar y presiono con fuerza para que la cuchara, se hunda e ir haciendolo alrededor, el cajete (hueco) cada vez se hace más profundo, la fibra que se hace al raspar se llama "Mechal" y lo voy poniendo en la tierra a un lado del maguey.
Tomo nuevamente el pedazo de penca y enseguida la piedra para asegurar que el hueco, quede bien protegido y así, voy de uno en uno hasta terminar de raspar los seis magueyes que esta vez, están en su punto.
La Bota está casi llena, la coloco en un bordo de tierra de una zanja, me pongo de espalda y sostengo el mecapal en la frente para cargarla sobre la espalda e ir de regreso a casa. Después de atravesar los sembradíos, llego a casa con las botas llenas de lodo y el pantalón mojado hasta las rodillas. La lluvia dejó mucho rocío en la hierba que había entre las milpas.
Enseguida, descargo de la espalda la bota, cuelo y vacío el aguamiel en un recipiente de barro para que se fermente y después mi madre lo pueda vender, ya sea por litro o por jarros de medio litro.
- Es un pulque muy rico -.
Dicen los señores que lo compran.
Texto: ©️ Marco Antonio Olguín Sánchez, para la página Orgullo Mexicano.
Fotografía: Tlachiquero del estado de Hidalgo hacía el año de 1950, crédito a quien corresponda.