22/09/2026
Me esperé a que fuera lunes de descanso en el picantito para que en total egoísmo comiera mi Chile en Nogada.
No quería contarle a nadie que este rufian vestido de mil leyendas independentistas lo conocí en San Andrés Calpan, Puebla cuando era un postre, pues al final de una comilona toda barroca iba orondo relleno de acitrones, peras, duraznos, manzanas y demás frutas que allí se dan, ya desde entonces se bañaba tímido de su nogada dulcísima y acanelada.
Hoy se dice que entre rompope y rosarios que unas monjas para festejos independentistas le dieron el giro a plato fuerte al mezclar sus adentros frutales con carne de res y puerco molidas, acompañada de piñones, pasitas, almendras etc. Amén de muchas especias de tonos y perfumes delicados que concuerdan con la carnitas del Chile y un capeado ligero. No lo creo a pesar de su forzadito look trigarante.
Me gusta más pensar que unas señoritingas decimonónicas, profundamente enomaradas de sendos cadetes de Iturbide se dieron a la tarea de conquistarlos por el estómago.
Interesante pero inutil conversación conmigo mismo, pero no estaba dispuesto a convidarle a nadie de esta fiesta cuyo disfrute se asemeja a los fuegos artificiales, fatuos y fugaces.
Wyttzy Robles te luciste como las heroínas que nos dieron patria y libertad con este manjar digno del ángelus.