14/03/2026
El cambio de luz que afecta nuestra salud mental 💡
Hasta hace no tanto, las calles se iluminaban con luces cálidas, tonos ámbar que resplandecían en la noche y daban una sensación de pausa, pero hoy lo que domina son las luces blancas, que vemos en oficinas, hospitales, escuelas y transporte público.
En los últimos días se ha hablado mucho de que el mundo se siente más frío ❄️, más gris, como si hubiera perdido su vibra, y es que no es casualidad que Pantone haya elegido el blanco como color del año en 2026, pues todo se va poniendo más limpio e impersonal.
La luz fría se volvió sinónimo de modernidad, de orden, de lo aesthetic; mientras que la luz cálida, la que asociábamos con el hogar, las velas, el fuego 🔥 🕯️ y el descanso, hoy parece algo viejo, pasado de moda y casi innecesario.
El problema es que este cambio sí tiene consecuencias, pues la luz blanca o azulada mantiene al cerebro en estado de alerta constante, como si algo pasara e inhibe la melatonina, la hormona del sueño 😴, haciendo que nuestro cuerpo no sepa cuándo es de día y cuándo es de noche, no descanse bien y esté irritable.
Hoy las calles se sienten más duras, hostiles y menos humanas, bajo una luz que nunca se apaga y el mensaje es claro: aquí no se descansa, aquí se produce… y poco a poco olvidamos cómo se siente pausar y volver a ser nosotros mismos.
CM
VH