11/08/2021
El Fauno comenzó en el 2013 siendo de un modo y ha ido transformándose con nosotros y nosotros con él. Estos 8 años han sido maravillosos, llenos de momentos increíbles, mucho aprendizaje, crecimiento personal y profesional, lleno de risas y barrigas contentas. Ha sido como un hijo para nosotros… y así como un hijo bien logrado levanta vuelo por sí solo y deja el nido es momento de que nosotros dejemos ir este proyecto que ha sido nuestra vida los últimos años. Emocionados y enormemente agradecidos por todo lo que nos aportó estamos muy orgullosos y felices de seguir ya sin él.
Como muchos de ustedes saben, nuestra familia creció este año y muchas cosas cambiaron en nuestro día a día, nuestro camino nos lleva por otro lado y estamos muy contentos del trabajo que hicimos y en cómo lo dejamos. No hay tristeza, pues definitivamente será para mejora y ya les contaremos lo que viene en su momento.
Nos dará mucho gusto ver las caras de todos ustedes y cocinarles en ese lugar, bajo ese nombre por una última vez. Siempre que llegaban a comer con nosotros era como recibirlos en nuestra casa, porque literalmente pasábamos más tiempo ahí que en nuestra propia casa, ☺. Esperamos que siempre hayan podido sentir el cariño que le teníamos a nuestro lugar… nos vamos contentos también porque jamás ofrecimos algo que no nos gustaba a nosotros sólo por pensar que tal vez se vendería bien o porque “está de moda”. Cada receta de salsa, de postre, de todo es aportación de nosotros, del equipo, pero más de Agustín y mío (Martha), son nuestras recetas y cada platillo tiene su historia de cómo fue creado, a qué clientes “utilizamos de conejillos de indias” y nos daban su opinión y aprobación, o no.
Para los que nos conocen desde el primer comienzo seguro recuerdan el estilo formal y super gourmet que teníanmos: pato, pollito de leche, hachinango, etc. Luego super informal y más juguetón; ahí surgieron las hamburguesas y la receta de su carne que nos sigue hoy en día. Los cuernitos rellenos (que esa es oootra historia también) y los helados. Después la mesa de ping pong y las icónicas papas infladitas que Agus se revienta tan deliciosas, la música en vivo y las pedradas de los vecinos ( ☹ ). Y al final, el Faunito que conocen ya sobre Av. Revolución. Que alegría que aún conservamos muchos clientes que nos han seguido desde el mero principio! Gracias a ustedes han sido 8 maravillosos años!!! Gracias por todo.
Daremos servicio estos últimos días con mucho amor (viernes, sábado y domingo), por si se quieren “despedir” de nuestros platillos y del lugar, nosotros seguiremos por Tepoz.