21/06/2015
Este artículo titulado "Mayor consenso sobre los beneficios del café para la salud" fue publicado hace unos días en el prestigiado periódico estadounidense "The New York Times". La traducción es libre. La lectura es larga pero interesante! El nexo al artículo en inglés con sus respectivos nexos a los estudios a los que hace referencia está abajo como un comentario. ¡Disfruten su café esta mañana de domingo!
Gracias por hacernos sus pedidos por inbox.
1/4 kilo: 60$
1/2 kilo: 90$
1 kilo: 180$
Enviamos al DF, Guadalajara y Nayarit!
"Mayor consenso sobre los beneficios del café para la salud (y son más de los que se hubiera podido imaginar)"
Por Aaron E. Carroll
Cuando era niño, mis padres no me dejaban tomar café porque creían que interferiría con mi crecimento. Resulta que eso es un mito. Muchos estudios sobre el café no han podido demostrar que el consumo de café o cafeína, tengan una incidencia sobre la masa ósea o la altura de una persona.
Por mucho tiempo, el café ha tenido una mala reputación como algo dañino, pero casi en todo aspecto esta reputación es infundada. Los potenciales beneficios del café son, sorpresivamente, muchos.
Cuando comencé a investigar sobre café y salud, imaginé que encontraría estudios asociándolo con efectos positivos y negativos en la salud, como suele ocurrir con casi cualquier cosa. Sin embargo, no fue el caso. Apenas el año pasado fueron publicados los resultados de un meta-análisis y de una revisión sistemática de estudios sobre el consumo de café a largo plazo, en relación al riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Los investigadores encontraron 36 estudios involucarando a más 1,270,000 participantes. La información arrojada por estos estudios mostraban que los consumidores de una cantidad moderada de café, de 3 a 5 tazas al día, eran el grupo menos propenso a estos padecimientos, incluso menos que aquéllos que no consumían café en absoluto.
Por supuesto, el café al que me refiero es café negro – no las bebidas de café con leche y azúcar que consumen muchas personas, los cuales están llenos de calorías. Una taza de café sin leche ni azúcar tiene menos de 5 calorías y no tiene grasa ni carbohidratos.
Pero de regreso a los estudios. El año pasado fue publicado el resultado de un meta-análisis (un estudio de estudios, en el que la información de varias investigaciones es analizada de forma conjunta) sobre el impacto del café en la incidencia de embolias. Once estudios fueron analizados, involucrando a cerca de 480,000 participantes. El resultado del meta-análisis fue muy similar al encontrado sobre la incidencia del café en enfermedades cardiovasculares. Los consumidores de café en forma moderada (de dos a seis tazas diarias), mostraron una incidencia menor a padecer embolias, que aquellos que no consumían café. Otro meta-análisis publicado el año siguiente confirmó los resultados.
Resumiendo las preocupaciones sobre el efecto del café en el corazón, otro meta- análisis examinó esta cuestión. Una vez más, el consumo moderado de café (hasta cuatro tazas diarias) fue relacionado con el grupo de menor propensidad a enfermedades cardiacas. El consumo tenía que subir hasta 10 tazas por día para que una asocioción dañina ocurriera.
No sugiero que tome más café por su salud, pero beber cantidades moderadas se relaciona con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, contrariamente a todo lo que hemo escuchado sobre los pelígros del efecto de la cafeína. Incluso sobre consumidores en el extremo alto del espectro, el café parece tener un mínimo o ningún efecto dañino.
Pero hay que ser objetivos. Muchos creen que el consumo de café está relacionado con un mayor riesgo de cáncer. Ciertamente, estudios individuales han encontrado que ese es el caso y estos resultados son difundidos por los medios de comunicación. Pero tomando varios estudios en cuenta, esa relación negativa disminuye considerablemente.
Un meta-análisis publicado en 2007 encontró que incrementar el consumo de café a dos tazas diarias resulta en un menor riesgo relativo de desarrollar cáncer de hígado en más de 40% de los casos. Dos estudios recientes han confirmado estos resultados. En cuanto al cáncer de próstata, un meta-análisis de estudios de alta calidad no encontró una relación positiva entre el consumo de café y éste tipo de cáncer.
Lo mismo sucedió en cuanto al cáncer de mama, donde la asociación fue estadísticamente insignificante. Es verdad que la información muestra un riesgo más alto de cáncer de pulmón para los bebedores de café, pero solo si éstos son también fumadores. Sin embargo, el café podría funcionar como protector entre no fumadores. Los autores de éste último estudio advierten que los resultados que obtuvieron deben ser tomados con cautela debido a los estragos que puede causar el fumar. Otro estudio que consideró todos los tipos conocidos de cáncer sugiere que mientras más café consumamos, mayor será el efecto protector del café.
Tomar café está asociado con valores más positivos en laboratorio en cuanto al riesgo de padecimientos hepáticos; en aquéllos que ya tienen problemas de esta índole, es asociado con la reducción de la progresión a una cirrosis; en aquéllos con cirrosis, es asociado con una disminución en el porcentaje de muertes por el padecimiento y un descenso en la incidencia de cáncer de hígado. También es asociado con una mejor respuesta a las terapias antivirales para los pacientes con hepatitis C y mejores resultados en pacientes con hígado graso (esteatósis hepática). Los autores de esta revisión sistemática de la información arrojada por diferentes estudios sugieren que los pacientes de enfermedades hepáticas crónicas deben ser aconsejados para que consuman café diariamente.
Recientes meta-análisis de estudios sobre desordenes neurológicos encontraron que el consumo de café es asociado con un menor riesgo de la enfermedad de Parkinson, un descenso en el declive de la capacidad cognitiva, y un potencial efecto protector contra el Alzheimer.