04/06/2026
Nunca me ha gustado ser pesimista, al contrario, creo que tiendo a ser excesivamente optimista y siempre, hasta lo más difícil le encuentro algo positivo; sin embargo no deja de llamar mi atención la situación actual, de un tiempo a la fecha, cada vez hay más negocios cerrando, cambiando de giro, más locales vacíos, más casas en venta o en renta, muchas personas que con gran entusiasmo emprendieron, se están viendo obligadas a cerrar a reinventarse, que lo han intentado todo antes de tomar esa decisión, esa difícil decisión de decir “hasta aquí”.
Sé porque lo vivo todos los días que no es fácil, que hay que madrugar, que hay que entregarlo todo y más, para salir adelante, sin embargo no siempre es garantía, cada vez es más difícil mantener los ingresos y cada vez alcanza para menos.
Entiendo que si no todos, la mayoría, estamos viviendo momentos que retan nuestras fuerzas, nuestras capacidades y creatividad, yo como proveedor de alimentos, cada día me encuentro con precios más altos de los productos y no me es posible aumentar los precios al mismo ritmo, trato de adaptarme a las necesidades de mis clientes, sin embargo tampoco estoy dispuesta a sacrificar la calidad de mis productos por vender más barato.
La situación actual nos afecta a todos de una u otra manera, si un negocio cierra, si un emprendimiento fracasa, todos perdemos.