13/08/2026
Me preguntan por qué no como insectos.
Es un debate incluso dentro del veganismo aunque para mí ese es tema del vegetarianismo. No hay cabida a seguir consumiendo insectos dentro de una postura antiespecista.
Los más "científicos" se ponen a decir que al no tener un sistema nervioso los insectos no sufren.
Pero sienten.
Perciben.
Son seres dotados de sensibilidad.
De una sensibilidad que no entendemos todavía pero que no necesita nuestra aprobación ni que la nombremos para existir.
Los insectos son curiosos, se limpian, se protegen, descansan, encuentran lugares seguros y hacen de ellos su hogar 🥺 si te los quedas viendo vas a descubrir en sus comportamientos cosas en las que te sentirás identificadx.
Sus vidas merecen respeto aunque sean muy pequeñitas.
Es cierto que hay zancudos, hay cucarachas, hay chinches... Que no se puede ser 100% perfecto, que hay momentos en los que si se asumen prácticas especistas como la fumigación, la desinfección y otros procesos que dañan a otros seres. Pero el veganismo no es perfección, es reducir impactos. De cosas que de verdad no son de vida o muerte. Comer alimentos por placer, no es una necesidad. Si tienes posibilidad de escoger y de comprar entonces no es una necesidad básica lo que estás cubriendo, es el gozo el placer y el disfrute. No estás matando un zancudo para protegerte del dengue, estás decidiendo comer un chapulín porque el sabor te encanta. Eso es de lo que muchas personas no están dispuestas a privarse. Y ni siquiera es privarse porque hay una gran variedad de sabores increíbles deliciosos y de experiencias dotadas de placer en la comida vegana.
El sabor del poder... Será eso lo que nos gusta de comernos a otras especies?
El sabor de ser quien manda al menos durante unas mordidas, el poder simbólico de consumir a otros. El sabor de la sangre, de la violencia, el sabor del maltrato, el sabor a sometimiento. El sabor a poder hacer sin ser castigado. Porque consumir animales mu***os además es socialmente aceptado y glorificado.
Y lo mal visto es dejar de hacerlo.
Cuestionarlo desde la manifestación abierta de decir "no, no como animales, ni insectos, ni nada que se mueva, ni sus secreciones ni me adueñó de sus trabajos"