24/08/2021
La Granada es un fruto muy caprichoso, lo que tiene de exótico lo tiene de noble, su sabor es muy efímero más sin embargo te deja una memoria gustativas muy particular que marida de forma única con los bocados subsecuentes, y esa, es su muy particular participación dentro de un platillo tan complejo como lo es el chile en nogada. Recetas hay muchas, pero es la experiencia la que logra encontrar ese frágil equilibrio que da como resultado un platillo mágico, de esos que cuando loamas te transportan, te hablan directo al alma, tal cual lo describiera Laura Esquivel en "Cómo agua para chocolate", aquella que rezaba "sólo las ollas saben los hervores de su caldo", pero con el tiempo uno también los aprende, y se llega a esto, a una receta que pisa en lo más tradicional pero que al paso del tiempo se va afinando, con cada abuela, madre y tía que pasa; donde cada quien le agrega su cantidad personal de cariño y dedicación, como ahora nos corresponde a nosotros y otro tanto a ustedes, para hacer de este plato, algo tan nuestro que cada chile es como si fuera una carta de amor