07/08/2026
🐾¿Macciato existe? Obvio que existooo!
Les voy a contar cómo terminé siendo el dueño de esta cafetería.
Después de que Afogato se fue al cielo, los humanos estaban bastante tristes. Y justo unos días después, ocurrió algo que, sinceramente, considero una excelente decisión del universo: el famoso sistema de repartición de gatos decidió enviarme con ellos.
Yo estaba escondido en el motor de un carro, justo afuera de la cafetería. Llevaba un buen rato ahí. Tenía frío, estaba completamente mojado por la lluvia y, para ser honestos, tampoco había comido muy bien.
Los humanos intentaron sacarme durante horas.
No lo consiguieron.
Yo no iba a salir así nada más. Hay que dejarles claro desde el principio quién tiene el control.
Pero pocos minutos antes de que cerraran la cafetería, decidí que ya era suficiente aventura. Salí del carro tranquilamente, como si nada hubiera pasado, y entré directo al lugar.
Ellos pensaron que me habían rescatado.
Qué ternura.
En realidad, yo ya había tomado mi decisión.
Uno de esos humanos me llevó a casa, me secuestró —según él, para ponerme a salvo—, me dio un baño y me envolvió en una cobija.
Después dormí.
Comí.
Y cuando desperté, entendí que había tomado una excelente decisión al quedarme.
Desde entonces vivo muy tranquilamente, supervisando la cafetería, descansando cuando me da la gana y asegurándome de que mi comida esté a la altura de mis estándares.
Porque una cosa sí les digo: ser dueño de una cafetería es mucho trabajo… por eso necesito que todos trabajen por mí. 😌🐾
Feliz día del gato para mí ✨🐈🐈⬛