15/07/2026
EL SEÑOR DE MÁS DE UN SIGLO.
Hace algunos meses me subí en la motocicleta y me fui de vago rumbo a Chele. Ya era algo tarde pero ya tenía rato con la espinita de echar el recorrido por aquellos lugares.
Me subí a mi moto y en un dos por tres estabamos ( Otro motociclista fue conmigo) en el crucero donde está la capillita antes de llegar a Cacalotán.
De ahí pal' real pura terraceria, pasamos el rancho de las moras, y a los pocos minutos ya cruzabamos el puente de la comunidad de Los arrayanes. A esa altura el sol casi se andaba metiendo, y me entraron unaa ganas de regresarme, pero continuamos la marcha.
Al pasar chele ya era obligatorio encender las luces, ya la obscuridad se adueño de todo, y fue en esos momentos que me arrepentí de llevar esa camisera negra sin mangas, pues el aire empezaba a sentirse helado y más por la velocidad de las motocicleta.
En la comunidad de Palos Blancos ya era de noche, muy bonito por cierto. Hasta ahorita muchos no comprenden el titulo de esta publicación pero bueno, hay va, es que no podía dejar de contarles un poco del viaje.
Pues resulta que en las pláticas con el compañero me dijo, -oyes aquí en Palos Blancos está un señor que tiene más de 100 años-¡¡No te creo!! le contesté sin pensarlo.
Y fuimos con el señor que según tenía más de 100 años, -aquél es- me dijo el compañero a cierta distancia; estaba el señor sentado en una silla de plástico, traía un sombrero color blanco, pantalón de vestir arremangado(ya ven que las mujeres luego lo regañan a uno porque los pisa), camisa manga larga y huaraches de correa.
Platicamos de muchas cosas, entre ellas, que antes había trabajo en la hacienda de Chele, las monedas de platas que se usaban, por la manera en que conversaba y movimientos que realizaba no parecía de tanta edad. Hasta que no aguante más y le dije que cuantos años tenía-104 años nací en 1913-me dijo.
Apuntando a una señora de la tercera edad, nos indicó que era su esposa Rita, pero que ella era joven, apenas tenía 88 años.
De vuelta, no pude evitar venir pensando todo el caminó, que sería muy difícil siquiera acercarme a la edad de Don Candido, que por cierto, es una persona muy amable y humilde.