16/03/2026
María Jesús Canché Mutul (vecina de Chuburná hace más de 80 años) compartió historias de la colonia de cuando aún era pueblo: la falta de luz eléctrica; cuentan que, en lo que ahora es la calle y antes era tierra, enterraban el “pib” para las fiestas de finados; comenta que los vecinos amenazaban con tirarse al pozo del cementerio cuando había discusiones familiares; jugar a la kimbomba, etc.Compartió memorias familiares que nos remontaron a diferentes momentos de la historia de Yucatán. Nos habló de su madre, María Benita Mutul Cohuo, y de su padre, Albino Canché Chí, quien era de profesión cantero y vivió la explotación de la hacienda siendo propiedad de la hacienda de Tanlum a principios del siglo XX, en donde le marcaron el cuerpo, a punta de hierro caliente, con la figura de una penca en el brazo, marca que denotaba su condición de esclavo y la mantendría visible a lo largo de su vida, nos relata la hija María Jesús, “Doña Chuchita”.
Albino fue liberado por decreto, al igual que a otros muchos hombres y mujeres que vivían como propiedad de la hacienda. La profesión de Albino en libertad sería el trabajo de la piedra, cuyo oficio aprendió en Dzityá, oficio que lo llevaría a trabajar con maestros canteros y escultores como Armando Gil en obras de la ciudad de Campeche y Rómulo Rozo en el Monumento a la Patria en Mérida. La familia aún conserva algunas piedras labradas por el mismo Albino que nos dejo ver el nieto Ángel en el patio trasero de la casa. Doña María comenta que Albino trabajó en el monumento a la patria junto con sus cinco hijos: José Marcelino Canché, Marciano Canché, Ricardo Canché, Marcos Canché y Manuel Canché.
María Jesús comentó que la necesidad de mantener y reparar las hamacas de casa la llevaron a idear de forma empírica, con diferentes materiales y métodos, la elaboración de hamacas. Con el apoyo de su padre y con mucho ingenio utilizaba diferentes hilos y materiales; al no contar con un bastidor, utilizaba los troncos de árboles de ramón. Hoy Lina, la hija, continúa el trabajo de reparación y lavado de hamacas, conocidas en Chuburná como “Hospital de las Hamacas Doña Mary”.
Don Albino Canché se encuentra en el cementerio de Chuburná