CAFE CIROS

CAFE CIROS CAFE ORGANICO, ARTESANAL DE ESPECIALIDAD Y DE ALTURA, 100 % PURO, DE CHOCAMAN Y HUATUSCO VER.

26/05/2026
24/05/2026

Cuando en México las quinceañeras era con mole… y no con salón...

Durante gran parte del siglo XX, muchísimas fiestas de XV años en México no se hacían en salones elegantes.

Se hacían:
en patios,
cocheras,
calles cerradas
o terrenos familiares.

Las mesas eran prestadas,
las sillas de diferentes tipos,
y muchas veces los vecinos ayudaban a cocinar desde temprano.

El verdadero lujo no era el DJ.

Era que alcanzara el mole para todos.

En muchas familias,
la comida principal era:
mole,
arroz,
frijoles
y tortillas recién hechas.

La música podía venir de:
un tocadiscos,
un conjunto local
o hasta de bocinas improvisadas.

Y aun así…
para muchísimas personas,
esas fiestas fueron más memorables que muchos eventos modernos.

Porque no se trataba tanto de apariencia.

Se trataba de comunidad.

🟢Fuentes:

Pilcher, J. (1998). ¡Que vivan los tamales! Food and the Making of Mexican Identity. University of New Mexico Press.

González, R. (2016). Costumbres familiares mexicanas del siglo XX. El Colegio de México.

16/05/2026

¡CUÁNTA VERDAD EN ESTE ESCRITO! 😔📚

Cuando era niño, las clases comenzaban en septiembre; descansábamos en Semana Santa, Navidad y Año Nuevo, y el ciclo escolar terminaba en junio. Había algo curioso: los maestros casi no se enfermaban, y difícilmente faltaban dos días seguidos.

Si el maestro te regañaba, no convenía decirlo en casa, porque seguramente te volverían a regañar… y con castigo incluido.

Ni la lluvia era pretexto para faltar a la escuela; al contrario, era como una segunda casa y daban ganas de ir. (Y regresar empapado por la lluvia era hasta divertido).

Al maestro se le respetaba como a los propios padres. Los recreos eran sanos y divertidos, nadie pensaba en hacer cosas indebidas. Mientras tanto, los maestros tomaban café en la dirección o cafetería, pero siempre estaban al pendiente del patio.

Era un orgullo ayudar: llevar libros, ir por el mapamundi, pedir gises o tocar el timbre. Incluso portar la carpeta de asistencia era un honor. Si pedías permiso para ir al baño, regresabas rápido. También nos turnábamos para borrar el pizarrón o sacudir los borradores, y llegar temprano era motivo de orgullo.

¡Qué emoción cuando en los honores a la Bandera decían tu nombre! Salir al frente, recibir la banderita y luego llegar a casa a contar: “¡izamos la bandera!”. Era una alegría enorme.

Jugar pelota, saltar la cuerda, el quemado, trompo o canicas… todo era parte de una infancia sencilla y feliz.

Nos enseñaban historia con orgullo: que Colón descubrió América y que Miguel Hidalgo fue el Libertador. Aprender era un reto emocionante. Hoy, muchos jóvenes ni siquiera conocen el significado de “bicentenario”.

No sé en qué momento la historia pasó a segundo plano, cuándo los maestros empezaron a faltar tanto o necesitar reemplazos constantes. Tampoco sé cuándo algunos padres o alumnos comenzaron a faltarles al respeto. Lo que antes era disciplina —como revisar uniforme, cabello o higiene— hoy se ve como algo negativo.

¿Cuándo los actos cívicos dejaron de ser importantes y se volvieron solo días feriados?
¿Cuándo se perdió la escuela como institución formadora de valores?

Si a esto le llaman progreso… entonces algo no está bien.

Yo también viví esa época. 📚🇲🇽

12/05/2026
27/05/2024

Dirección

Huatusco De Chicuellar

Horario de Apertura

Lunes 7am - 10am
5pm - 10pm
Miércoles 5pm - 10pm
Jueves 7am - 10am
5pm - 10pm
Viernes 7am - 10am
5pm - 10pm
Sábado 7am - 10am
5pm - 10pm
Domingo 7am - 10pm

Teléfono

+522731598655

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando CAFE CIROS publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a CAFE CIROS:

Compartir