Hace más de una década los gitanos llegaron a la Industrial y crearon un lugar, innegablemente, uno de los lugares favoritos que dan vida a nuestra querida colonia Industrial: Sumattra café, lugar que con sus veinte años a cuestas es punto de referencia tanto para sus colonos como para los de otras zonas de la ciudad. El fenómeno se deba acaso a la vanguardia que representó allá, desde sus inicios
, al superar la condición de mero establecimiento comercial para convertirse lo mismo en un centro de encuentro que de difusión de muchas y muy variadas formas de expresión, no sólo cafeteriles si no gastronómicas y, allende eso, artísticas y culturales. Por su gran concurrencia también ha sido visitado por figuras relevantes de la política nacional en su paso por nuestra colonia. Muchos somos los que recordamos sus torneos de ajedrez y sus cuentacuentos, artistas estos últimos que durante más de cuatro años fueron delicia de jóvenes, adultos y chiquitines. Como foro dio espacio a decenas de jóvenes intérpretes vecinos nuestros, así como a espectáculos de gran calidad, pues artistas de flamenco con todo y cantaores y bailaoras han tenido aquí cabida; Cuartetos de cuerda y hasta ¡orquesta de cámara! Exposiciones pictóricas, fotográficas y escultóricas, lectura de libros, jornadas de poesía, ciclos de cine, teatro en atril y recientemente teatro improvisado, además de un espectáculo maravilloso que se presenta actualmente como lo es la danza árabe. El ambiente informal y amistoso que es amenizado por música grabada de todo el mundo, fuera de lo ordinario, crea además una atmósfera diferente, casi irreal. La calidad de sus bebidas y de sus exóticas aportaciones culinarias refuerza lo anterior. Para todos sus concurrentes es además interesante el estar en contacto con la cultura gitana, ya que en nuestro país es poco conocida aunque no por ello ajena. Es innegable también la gran influencia que ejerció y ejerce, pues después de su pionera aparición, existen dentro de la pequeña área de esta colonia más de 30 establecimientos que de una u otra forma se han inspirado en el Sumattra. Habrá mucho más que decir, sin embargo hoy por hoy resulta agradable tener, como cada vez más personas aseguran, un trocito de mundo en la Industrial. A pesar de los pesares, intentará seguir difundiendo el Arte, la cultura y la gastronomía del pueblo Rom, del pueblo gitano, de la nación más extendida del mundo.