14/04/2026
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¡Qué triste es mi destino!
Soñar siempre soñar con la esperanza,
sin encontrar jamás, en mi camino,
más que zarzas que barre el torbellino
y el porvenir que se hunde en lontananza.
Si encuentro por mi senda
a otro errante viajero de la vida,
en vano espero que mi mal comprenda
y que una mano fraternal me tienda...
pasa sin escuchar mi despedida.
Si el alma con dulzura
lágrimas tristes apenada vierte
de mis recuerdos en la tumba obscura,
el olvido rechaza mi ternura
y desprecia mis lágrimas la muerte.
Cuando levanta al cielo
mi espíritu la vista y a Dios nombra
en medio del amargo desconsuelo,
miro que se alza del obscuro suelo
entre Dios y mi espíritu la sombra.
A veces, fatigado
de tanto combatir, bajo la frente
porque débil me siento y humillado;
pero ¡ay! al recordar cuánto he luchado
me levanto más grande y más creyente.
¿Me vencerá el tormento?
¿Podrá más que mi fe la dura suerte?
mi esperanza, mi Dios, prestadme aliento
y que luchando hasta el postrer momento
sólo me venza el golpe de la muerte.
ESPERANZA
Jose Monrog