19/06/2026
“hablo desde lo que vivo en la calle”, no desde un pedestal.
Aquí en Guadalajara ya sabemos dónde vivimos.
Ya sabemos lo que se mueve en la calle.
Sabemos del peligro, de la inseguridad, de los desaparecidos, de la falta de agua, de la impunidad y de toda la mi**da que se vive día con día.
No vivimos dormidos.
No vivimos ciegos.
Somos conscientes.
Pero también entendamos algo… en este mundo existe la dualidad.
El yin y el yang.
La luz y la sombra.
Lo bonito y lo culero.
El dolor y la alegría.
Así es la vida.
Y aquí en Guadalajara neta todo les molesta, nada les embona.
Que si hay fútbol, se quejan.
Que si hay concierto, se quejan.
Que si hay evento de música, se quejan.
Que si hay evento cultural, se quejan.
Que si hay graffiti y arte urbano, se quejan.
Que si hay evento agropecuario, se quejan.
Que si hay eventos de santos o religión, también se quejan.
Todo les brinca.
Todo les pica.
Todo les incomoda.
Parece que a muchos les mama vivir encabronados con la vida.
Y no… una cosa no cancela la otra.
Porque disfrutar un partido, bailar en un concierto, rayar arte, ir a un evento o celebrar algo que te gusta NO significa que ignores la realidad.
No por sonreír eres indiferente.
No por disfrutar eres hipócrita.
No por vivir dejas de ser consciente.
Yo casi diario vivo la dualidad.
A veces me toca ver lo pesado, lo culero, lo injusto…
pero también me toca ver la magia, la luz y lo bonito que sigue existiendo en medio del caos.
Y para seguir en este mundo se necesita equilibrio.
No podemos vivir todo el tiempo desde la amargura, el coraje o el sufrimiento.
Eso también te mata por dentro.
Disfruta esta vida mágica, rara, bizarra y bien loca.
Porque entre tanto caos también sigue habiendo arte, barrio, música, fe, color y momentos que te recuerdan que sigues vivo.
Y si te causa cringe lo que publico o mi forma de pensar…
ELIMÍNAME y todo bien chido. ✌️💛✨