11/08/2026
https://www.facebook.com/share/1BNeUq7Q7M/
Cuando los médicos podían recomendar cerveza para “recuperar fuerzas”...
A finales del siglo XIX y principios del XX, la relación entre medicina y alcohol era muy distinta a la que conocemos hoy. En ese periodo, la cerveza podía aparecer en recetarios médicos como bebida útil para fortalecer a convalecientes, estimular el apetito o ayudar a personas debilitadas. No se trataba de una recomendación generalizada, pero sí de una práctica documentada en distintos países, incluida México.
La explicación respondía a la visión nutricional de la época: se consideraba que la malta, los carbohidratos y el aporte energético de la cerveza podían tener efectos reconstituyentes. En hospitales y consultas privadas, algunos médicos la mencionaban como complemento alimenticio, especialmente cuando el paciente tenía dificultades para comer.
Sin embargo, esta idea convivía con un cambio profundo en la mirada médica. Hacia el final del Porfiriato, los profesionales de la salud comenzaron a estudiar el alcoholismo como enfermedad, no solo como “vicio”. Los debates sobre sus efectos sociales y sanitarios se intensificaron, y la medicina mexicana empezó a trazar una frontera que hoy parece evidente: distinguir entre el uso del alcohol dentro de ciertos tratamientos y la promoción de su consumo cotidiano.
La recomendación de cerveza para “recuperar fuerzas” fue parte de un momento histórico en el que la medicina todavía definía sus límites y en el que las bebidas alcohólicas ocupaban un lugar ambiguo entre alimento, remedio y riesgo.
🟢Fuente:
Menéndez Di Pardo, N. Alcoholismo, vicio, enfermedad y muerte: La mirada médica entre 1870 y 1910 en la Ciudad de México. INAH.