04/09/2026
Una vez al año salimos de nuestra ruta habitual para cocinar ideas que todavía no sabemos a dónde nos llevarán.
Abrimos el archivo de nuestros aniversarios.
Los aniversarios también son nuestro espacio para probar ideas.
Algunas existen sólo durante esos días. Otras encuentran la manera de quedarse.
Camarones mantequilla fue una de ellas: la técnica y la idea que exploramos en este aniversario terminaron dando origen a un plato fuerte de nuestra carta.
No necesitas cantidad en un plato, sino intención y equilibrio.
Aquí servimos dos tiempos, mar y tierra, pensando cada uno como parte de un recorrido.
Porque un menú no es sólo una suma de platos. También importa qué pruebas primero, qué viene después y qué deja preparado el paladar para continuar.
De la vista también nace el amor.
Un aniversario busca llegar a más sentidos que el gusto. Pensamos el montaje, los colores, las texturas y hasta aquello que rodea al alimento.
En este pastel de papa, incluso los frijoles formaban parte de la composición.
Y la experiencia no termina en el plato.
Durante el aniversario Nura también cambia por unos días. La barra, el ambiente y los pequeños detalles construyen un lugar que se siente distinto.
Nos gusta esta foto porque capturó justo eso: alguien queriendo guardar su plato y Nura sucediendo alrededor.
Mientras afuera sucede la experiencia, detrás hay un ritmo que sostener.
Temperaturas, tiempos de montaje, coordinación y eficiencia de la línea.
Cada plato tiene que salir en su momento para que todos los tiempos funcionen como un recorrido.
También nos permitimos salir de lo conocido.
Los aniversarios nos dan libertad para reunir técnicas, ingredientes y sabores que normalmente no encontraríamos en un mismo plato.
Estos ravioles de cabra en salsa de huitlacoche fueron una de esas exploraciones.
No buscamos combinar por sorprender. Buscamos descubrir qué puede pasar cuando dejamos espacio para probar.
Y ahora volvemos a empezar.
4.º aniversario de Nura
24 · 25 · 26 de septiembre.
Este año escribimos otro capítulo.