13/05/2026
𝐇𝐨𝐫𝐢𝐳𝐨𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐇𝐮𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬: 𝐑𝐞𝐠𝐮𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥
El pasado martes 12 de mayo, Giraluna Café realizó una nueva edición de la serie Horizontes Humanos. En coordinación con el CADPI Centro de Atención y Desarrollo Psicológico Integral los psicoterapeutas Gabriel Pinto y Luis Morga profundizaron en una pieza clave para el bienestar interno y nuestras relaciones cotidianas: la regulación emocional.
En el imaginario colectivo, la idea de "gestionar" las emociones a menudo se confunde con reprimirlas. Sin embargo, los especialistas abrieron la charla desmintiendo este mito. La regulación emocional consiste en la capacidad de transitar lo que sentimos, entender su origen e identificar y modular su intensidad. Para lograrlo, el primer paso es trazar una línea clara entre la emoción y el sentimiento.
Las emociones primarias, como el miedo, la alegría o el desagrado, son reacciones fisiológicas automáticas heredadas evolutivamente para nuestra supervivencia; no podemos evitar sentirlas. En cambio, el sentimiento es un proceso cognitivo sostenido en el tiempo. Es ahí donde el pensamiento reorganiza y alimenta a la emoción inicial, convirtiéndola en estados más complejos como la culpa, la vergüenza o la melancolía.
𝗟𝗮 𝗯𝗶𝗼𝗹𝗼𝗴𝗶́𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗿 𝘆 𝗲𝗹 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗿𝗿𝗲𝗴𝘂𝗹𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻
A nivel anatómico, la respuesta emocional tiene su origen en el sistema límbico, la parte más instintiva del cerebro. No obstante, la capacidad de moderar estos impulsos reside en la corteza prefrontal. Este detalle biológico explica gran parte del comportamiento infantil: los niños nacen con un sistema límbico funcional, pero con una corteza inmadura. Carecen, literalmente, del "hardware" necesario para regularse a sí mismos.
Es en esta etapa donde entra el papel crucial de los cuidadores mediante la corregulación. El adulto actúa como un "yo auxiliar", prestando su mente estructurada para enseñar al menor a identificar y nombrar lo que siente. Tratar de razonar lógicamente con un niño desregulado resulta inútil; lo que se requiere es validación y contención física. Un abrazo, por ejemplo, ayuda a estimular el nervio vago del niño, llevándolo de vuelta a un estado de calma. Por el contrario, crecer en un entorno de abandono o agresión sin esta contención genera memorias somáticas hiperreactivas, manteniendo al individuo en un estado de alerta continuo ante el mundo.
𝗛𝗲𝗿𝗿𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗮𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗮𝗱𝘂𝗹𝘁𝗮
Si bien la crianza moldea nuestras respuestas primarias, la plasticidad cerebral permite que aprendamos a regularnos y a crear nuevas estrategias en la etapa adulta. Durante la sesión, se plantearon diversas rutas de acción para quienes buscan mayor estabilidad interna.
La psicoterapia a largo plazo destaca como el espacio idóneo para reparentalizar y sanar aquellas heridas de la infancia, proporcionando un entorno seguro para construir nuevas formas de respuesta. A la par, existen prácticas somáticas y contemplativas de gran utilidad. La respiración consciente ayuda a disminuir la frecuencia cardíaca, mientras que disciplinas como el mindfulness y la meditación Vipassana anclan la mente en el momento presente. En el terreno físico, modalidades como el yoga terapéutico o restaurativo buscan el confort y la relajación profunda del cuerpo, diferenciándose del ejercicio cardiovascular intenso que, en momentos de crisis, podría llegar a hiperactivar aún más el sistema nervioso.
Esta labor conjunta entre el CADPI y Giraluna Café tiene como propósito informar y concientizar sobre la importancia de la salud emocional. El bienestar emocional es un proyecto compartido que comienza con la disposición de mirar hacia adentro y reconocer nuestra propia humanidad. La invitación para continuar este camino queda abierta para el próximo martes 26 de mayo, fecha en la que se abordará el tema de las relaciones de pareja.
Gabriel Pinto Psicoterapeuta Gabriel Pinto - Psicoterapeuta