30/08/2026
*VE TÚ PRIMERO*
Hoy fui a recoger a mi hij@ después de una experiencia de fin de semana.
Al llegar, me di cuenta de que varios jóvenes esperaban a sus padres…
pero algunos padres nunca llegaron.
En sus rostros pude ver tristeza, enojo y decepción.
Jóvenes que habían hecho un esfuerzo por aprender, reflexionar y ser mejores,
pero que en ese momento tan importante no encontraron el apoyo que necesitaban.
Decidí acompañarlos y llevarlos a comprar una paleta y algunas cosas. Quizá fue algo sencillo, pero a veces un pequeño gesto puede decirles:
*No estás solo. Tu esfuerzo sí importa*
Esta experiencia me dejó pensando:
Antes de señalar a nuestros hijos por su comportamiento, y / o
decisiones, los lugares que frecuenta o las sustancias que consume,
nosotros, como padres, también deberíamos preguntarnos:
¿Qué estoy haciendo mal?
¿Cuándo dejé de escucharlo?
¿He estado presente cuando realmente me necesita?
¿Qué debo cambiar yo para ayudarlo a cambiar?
No toda la responsabilidad es de los padres, pero tampoco podemos querer que nuestros hijos cambien mientras nosotros seguimos actuando igual.
Quizá tú también necesitas ayuda, orientación o cambiar tu manera de ser
Nuestros hijos no solamente necesitan correcciones. Necesitan tiempo, presencia, comprensión y amor demostrado con acciones.
Antes de querer transformar a tu hijo, atrévete a transformarte tú.
Porque muchas veces el cambio que esperamos de ellos debe comenzar en nosotros mismos pero como cuesta
Por eso pide ayuda papá y vive tu experiencia *sana y rompe cadenas*
*Una luz en mi sendero*