08/09/2026
Dentro de esta madriguera
hay puertas que esperan,
puertas que se abren,
puertas que se cierran…
y otras que aparecen
sin saber de dónde vienen
ni por qué razón están ahí.
Cada día 12 sucede algo nuevo,
o algo viejo que se disfraza de nuevo.
Quién sabe, quién sabrá,
quizá mañana se verá.
Se oye un tintineo de tazas,
una danza de teteras,
un té que aparece,
otro que se esfuma
y un reloj que, por aquí,
da la hora que quiere
y nunca la que debiera.
Lo que sucede aquí es muy loco,
un poco extraño y otro poco mágico,
pero también muy divertido,
como un sueño al revés
que se ha quedado dormido.
Porque en esta madriguera
las puertas no avisan,
los tés guardan secretos,
las cucharas improvisan
y el día 12…
bueno, el día 12
mejor que te pille con prisa.
El día 12 es mejor
no hacer demasiadas preguntas,
porque las respuestas se esconden
entre las tazas y las juntas.
Solo tienes que estar
cerquita de la puerta,
con los ojos bien abiertos
y la curiosidad despierta.
Por si se abre.
Y si se abre,
entra sin llamar,
salta sobre una tetera
y ponte a bailar.
Que las cucharas den vueltas,
que los relojes se rían,
que las tazas canten
y las puertas hagan piruetas
de noche y de día.
Aquí nada tiene sentido,
pero todo tiene compás:
si una liebre sirve el té,
¡tú sírvele un poco más!
Y si pregunta la hora,
no la intentes contestar:
en esta madriguera
el tiempo prefiere jugar!