15/12/2013
“Casi un cuento de navidad”
“Que te pique un pollo”
En los años 60 yo vivía en Bagá (Barcelona), era un niño alegre, juguetón y callejero. En esos años apenas existían las televisiones en las casas ni nada parecido, así pues los niños vivíamos más en la calle que en la casa. Los juguetes casi todos los fabricábamos nosotros, flechas, tira chinas, aros, etc.
En esos tiempos, en Bagá, era casi obligatorio tener una barraca construida de maderas viejas y desechos de muebles antiguos, éstas solo servían para criar animales como gallinas, pollos, conejos, palomas, etc.
La nuestra no era muy grande, pero si recuerdo que fue muy bien construida por mi padre y mí hermano. Una de mis obligaciones era buscar hierba junto el canal y el río, una o dos veces a la semana, para dar de comer a los conejos.
En mi casa teníamos la costumbre de comer todos los domingos paella de conejo, de pollo o de marisco, aunque éste último solo en los grandes acontecimientos.
Uno de los días que fui a llevar la hierba vi con gran sorpresa y asombro que habían nacido varios pollitos, todos amarillos menos uno que era blanco, al destacar su color y su rapidez en devorar la comida, pedí a mi padre que a ése no lo sacrificasen para las paellas y que lo dejasen como una especie de mascota para mí.
La anécdota con el pollo blanco(blanquito) fue que, a pesar de darle la comida y ponerle todos los días agua limpia, cuando entraba en la barraca venía como una centella a picarme en los zapatos y calcetines, así todos los días durante mucho tiempo.
Nunca comprendí los motivos que podía tener el pollo para picarme todos los días en los pies.
Pasó algún tiempo y por diferentes motivos me fui a trabajar a Barcelona como aprendiz de camarero. Durante unos años compaginé este trabajo con unas horas de academia, para aprender francés y dos veces a la semana que trabajaba unas horas en una agencia de publicidad muy conocida como aprendiz de cámara, soy un enamorado de la fotografía y el cine.
Un día, en la agencia, me preguntaron si quería asistir a una reunión técnica que ellos le llamaban “Tormenta de Ideas”, esto es habitual en todas las agencias.
Me entregaron un documento, que daba las oportunas explicaciones para que fuese pensando en unas o varias ideas de lo solicitado.
El Ayuntamiento de Barcelona les había pedido una campaña, acompañada de un Slogan que en dos o tres palabras hablasen de una Barcelona Universal. El documento ofrecía pistas para poder llegar a tu idea, estas fueron: ¡Que guapa eres!, ¡Te quiero!, ¡Te necesito!, ¡Eres única!, ¡Eres la mejor!, ¡Eres la más grande! y así un largo etc.
Llegó el día de la reunión y yo llevaba preparadas algunas ideas, cuando empezó, cada uno de nosotros decía sus pensamientos y una secretaría iba tomando nota de todo cuanto se decía, fuese coherente o no.
Cuándo tan solo faltaban dos o tres personas para que dijesen sus ideas y para que llegase mi turno, de pronto me acordé de blanquito, el pollo blanco, y sin saber el cómo y el porque, di con la solución de los motivos que tenía y por eso me picaba tanto ese pollito, solo tenía una manera de agradecerme que le cuidase, y que le diese de comer y de beber, “¡¡PICÁNDOME!!” demostraba su gratitud y supongo que su manera de decir un TE QUIERO, quise entender que él de esa manera me daba su agradecimiento y su cariño.
Rápido, llego mi turno y yo sin pensarlo mucho les dije: “¡Que te pique un pollo!”, después de unos segundos de silencio todos se pusieron a reír a carcajada limpia y durante bastante tiempo.
La secretaría después de limpiar sus lágrimas de tanto reír, tomó nota de esas, y mis siguientes palabras, y siguió la reunión normalmente. Una vez terminada di explicaciones del porque, y entonces todos comprendieron el significado del “que te pique un pollo”.
La moraleja es, que nos cuesta mucho decir a los seres queridos “TE QUIERO” y sobre todo si es a un amigo, un hermano, un hijo... ésta, es una manera mucho más divertida y fácil de hacerlo y por supuesto mucho más extensiva. Así que ya sabéis, a partir de ahora si tenéis dificultades para decírselo a una amigo, amiga, primo, cuñada, nuera, madre, etc, pensad que ¡¡hasta un pollo es capaz de demostrar su cariño y decir a su manera un “ TE QUIERO”!!
JESÚS BONACHE GONZÁLEZ