02/10/2026
El chuletón es uno de esos cortes donde la calidad de la pieza lo dice todo.
Su estructura combina una parte magra de textura firme y una infiltración de grasa que, durante la cocción, aporta jugosidad, aroma y profundidad de sabor.
A la parrilla, la alta temperatura favorece el dorado de la superficie, creando una corteza sabrosa y ligeramente tostada, mientras el interior conserva la terneza y los matices propios de la carne.
El resultado es un equilibrio entre intensidad, jugosidad, textura y ese característico sabor ahumado de las brasas.
Una pieza para quienes saben apreciar la carne cuando el producto y el fuego hablan por sí solos.