15/09/2026
Nos ha dejado Fede. Y podríamos contar tantas cosas… sobre cómo se crio en esta Plaza, que quiso ser sastre y le comió un mostrador, y de ese mostrador hizo un oficio, una familia. Cómo manejaba el arte del piropo, gustaba de sopesar con palabras, distinguir la ocasión. Pero solo quiero recordar que era un buen hombre. Un hombre bueno de los de antes, una bondad mecánica y por bandera. Pantalón de tiro alto y chaqueta a la talla. Siempre con una broma y un piropo. ¡Prenda!, te decía. ¡Cromo!, y se reía. Una risa amplia y fácil, que se oía desde la otra punta de la Plaza. Siempre dispuesto a echar una mano. Un artista, buen fotógrafo por aquello de reconocer la gracia de lo diario, atento al ingenio, a mirar con gusto a las personas y a sus historias. Solía recibirme diciendo "cuánto bueno…". Cuánto bueno, Fede.
Nos veremos en otras plazas. "Cuánto bueno. Me dirás, cuánto bueno, Fede".
Que la tierra te sea leve.