09/10/2026
Hay muchas razones para admirar a José Andrés.
Su inmensa labor humanitaria, su compromiso y su generosidad son de sobra conocidos. Pero estos días, compartiendo tiempo con él en Nueva York, he vuelto a pensar en algo que quizás no siempre reconocemos lo suficiente: el extraordinario cocinero que hay detrás de todo lo demás.
Lo que José ha conseguido con Mercado Little Spain at Hudson Yards ( más allá de los restantes 49 restaurantes todos excepcionales ) es algo que merece muchísimo respeto.
Llevar nuestra gastronomía tan lejos y hacerlo con semejante nivel de calidad, autenticidad y exigencia es realmente difícil.
He probado elaboraciones que, sinceramente, cuesta encontrar a ese nivel incluso en España. Y eso dice mucho del conocimiento, el esfuerzo y el respeto que hay detrás de este proyecto.
Porque una cosa es dar a conocer nuestra cocina y otra, mucho más difícil, es representarla con esa dignidad todos los días, a miles de kilómetros de casa.
Y aquí quiero reconocer también a Carles Tejedor, una pieza fundamental de este equipo, un grandísimo cocinero ( mejor persona ) y uno de los artífices de que todo esto sea posible.
A veces tengo la sensación de que la dimensión pública y humanitaria de José es tan enorme que puede llegar a eclipsar su extraordinaria aportación a la gastronomía española.
Y creo que es justo reconocer ambas.
José, gracias por tu cariño, por tu generosidad y por todo lo que haces.
Qué suerte tiene nuestra cocina de contar con personas como vosotros representándola por el mundo.
Mi admiración, mi respeto y, sobre todo, mi cariño.