14/05/2020
Creo que pocas veces he pasado sin pararme, aunque sea a tomarme una y saludar a quien estuviera ese día detrás de la barra. Asomarme a esa ventanita con la sonrisa de oreja a oreja y recibir como respuesta un “¡¡¡¿¿estás aquí??!!!” seguido de abrazos y besos.
Desde que Mane y Gaby abrieron he celebrado cumpleaños y despedidas, pero también reencuentros.
Es demasiado obvio decir que la relación que yo tengo con este rinconcito es más que familiar. Pero creo que no me equivoco al decir que no es sólo el parentesco lo que me une y que, como yo, muchos utreranos lo sentimos parte de nuestra vida, de momentos inolvidables con las personas a las que más queremos.
Tardes tontas de café y charlas reparadoras con amigos que terminan siendo noches épicas de alcohol, bailes y desayunos; navidades de mucho anís para digerir comilonas infinitas; domingos de Ramos con nuestras mejores galas…y hasta veranos con poca playa y mucho calor que se resuelven con cervezas muy frías y un concurso de tortillas.
Hace ya más de un mes y medio que leo la misma frase en las redes sociales: “Éramos felices y no lo sabíamos”. Yo creo que sí lo sabíamos y que esta mala racha hará que disfrutemos el triple de todo aquello que ya nos hacía felices.
💖 Minibar