11/08/2014
Como dice el estribillo de una canción del gran Héctor Lavoe “todo tiene su final” y el de este proyecto ha llegado. Han sido 3 años de “El Café de Maury” que recordaremos y llevaremos en nuestro corazón para siempre. Por diversos motivos -que no queremos comentar- llega el final de un sueño, una ilusión pero sobretodo muchas horas de sacrificio, esfuerzo, trabajo y tantas otras cosas buenas y malas.
El Café de Maury nos ha supuesto sobretodo una carrera llena de retos y una “universidad de la vida” impagables, en la que hemos aprendido muchas cosas. Pero sobretodo el GRAN TESORO que nos llevamos (y que no se entere ni hacienda ni la seguridad social je, je...) es tu AMISTAD Y COMPLICIDAD.
GRACIAS a todos los que en algún momento han compartido “un ratito” de sus vidas en nuestro local, a aquellos que prácticamente sin conocernos personalmente nos han brindado su apoyo y cariño incondicional. A los que han disfrutado de nuestras propuestas de ocio (cuando nos han dejado) y sencilla restauración, pero hecha desde adentro. Ese era el objetivo, dejando a un lado el resultado económico, de verdad...
Un recuerdo para quien nos echó una mano como compañeros de trabajo: al gran Jesús “el fufo” un “Grande” de la profesión hostelera en Tegueste y resto de la isla. También a otras personas de las que hemos aprendido algo, para lo bueno o para lo malo.
Queremos pedir disculpas a todos nuestros clientes porque de verdad, la situación ha precipitado un poco esta decisión, pero tiene que ser así por el buen desarrollo de las cosas. También a esos últimos amigos que le han dado un “me gusta” a nuestra página de facebook -que de momento y como recuerdo, seguirá abierta-.
Nos vamos con la certeza de haber crecido, (bueno “Evita” y el que escribe, creo que seguimos midiendo lo mismo físicamente) como profesionales, pero sobretodo como personas trabajando en equipo y eso sólo se consigue tratando con GRANDES como ustedes, de verdad.
Si hay algo de lo que nos sentimos orgullosos -y siempre lo hemos comentado- es de nuestra clientela, a la que desde que abrimos nuestras puertas tuvimos claro que había que recibir bien, sin excesivos agasajos pero con la amabilidad que tratamos a quien invitamos a nuestra casa.
Por eso, el próximo día 14 de agosto, en la noche, cuando cerremos por última vez, no podremos evitar el recuerdo de muchos momentos y situaciones. Nos emocionaremos y nos fundiremos en un abrazo conscientes del deber cumplido, orgullosos de haber “tirado p'a lante” en las duras y en las maduras. HASTA SIEMPRE.
El equipo de “El Café de Maury”: Eva y Tedy.