12/05/2026
El sábado pasado celebramos en Casa Albets nuestra propia boda vegana. La que queríamos hacer, con las personas que queríamos a nuestro lado. Sin protocolos, sin presiones, eligiendo todos los detalles exactamente a nuestro gusto.
Hicimos un caminito andando simbolizando los 10 años que llevamos casadas, y una amiga recitó un poema precioso con todas las cosas que hemos vivido Joel y yo juntas.
Mi prima nos regaló los anillos, esos anillos que hace 10 años no tuvimos (hace 10 años sólo fuimos a firmar e hicimos una comida sencilla con la familia).
Nuestras peques participaron muchísimo tanto en la preparación de la ceremonia como del propio evento.
Nuestra hija mayor leyó un texto explicando por qué plantaríamos un cerezo (igual os lo cuento en otro reel 😅).
Nuestro hijo mediano explicó por qué tiraríamos comida para pájaros en lugar de arroz.
Entre las tres, pintaron bolsitas de algodón para regalar la comida para pájaros a las invitadas.
Plantamos el cerezo.
Comimos riquísimo, obviamente todo 100% vegano.
Alquilamos un castillo hinchable. Comimos palomitas de colores.
Hubo amor rebosando por todas partes, un ambiente íntimo y seguro, y mucha emoción.
Somos ateas practicantes (Joel no está bautizado, yo soy apóstata). Aquí no hay bautizos ni comuniones... ¿pero bodas? Si. A tope con el amor 💕.