Su cuidada presentación de los platos, un servicio personal y un atmósfera elegante y cercana son las señas más importantes del local. El restaurante El Racó del Campanar fue abierto, con casi 20 años de experiencia a sus espaldas, por los fundadores del conocido restaurante La Mossegada de Sabadell, con la máxima ilusión por ofrecer una renovada cocina mediterránea con algunos toques de autor. Ti
po de cocina: mediterránea con licencias de autor
En Racó del Campanar ofrecen una cocina de mercado y mediterránea con algunos toques de autor e introduciendo, también, platos internacionales. La comida entra por la vista, por ello, saben muy bien cómo elaborar su platos, con productos frescos y de calidad, además de aportar un sello personal a cada receta. El tataki de atún, el pudding de verduras, el robespierre de pies de cerdo o los raviolis de ceps configuran una carta pensada y elaborada. Los pescados frescos, como el bacalao al Oporto o la hamburguesa de buey también son delicias que podemos encontrar. Vinos y postres: novedades por descubrir
En la carta de vinos del restaurante El Racó del Campanar, destacan Denominaciones de Origen catalanas y españolas. Pero, sin duda, una de sus diferencias es que sus dueños ofrecen caldos poco conocidos, que siempre nos permiten descubriendo nuevos sabores para el paladar y los sentidos. Los postres siguen la estela de calidad que caracteriza al restaurante, con delicias artesanas, como el pastel de chocolate “Anna” y el de queso “Lola”. Decoración: elegancia y sencillez
El restaurante el Racó del Campanar está ubicado en lo que antes era una casa antigua y, aunque han reformado todo el local, se ha intentado mantener el ambiente anterior. Así, la mezcla de paredes con toques rústicos con la elegancia y la modernidad de un diseño actual es la tónica dominante en el local. Además, tienen un subterráneo en el que se halla una pequeña bodega, donde se conservan los caldos. Es de destacar que los propios dueños se encargaron de realizar la reforma del restaurante, haciendo a su manera cada uno de los rincones del lugar. Otros: servicio impecable
La atención personal al cliente y la experiencia de sus dueños aportan comidas y cenas redondas a una clientela siempre fiel. El restaurante El Racó del Campanar posee un comedor privado e íntimo, llamado el claustre, para unas 6 personas, y otro más grande, para unas 30 personas, en los que celebrar tu evento más personal. Uno de los valores añadidos del restaurante es que se han apuntado al comercio justo, de manera que sus cafés, además de ser de gran calidad, están englobados dentro de esta importante iniciativa.