09/08/2025
☕️ ¿Hasta dónde puede llegar alguien por un café?
Hay clientes que dejan huella… y no precisamente por lo bueno de su visita.
El pasado fin de semana, mientras nuestro equipo trabajaba a pleno rendimiento como cada día de verano, una persona entró a voces al interior del local para gritarle a una de nuestras camareras, que ese día estaba haciendo su trabajo como siempre: con respeto, educación y una sonrisa.
El motivo de tal escándalo: un café. Sí, un café.
Todo empezó cuando este grupo decidió dividir la cuenta. Una parte de la mesa pagó primero, la otra después. En ese proceso, aseguraron que les estábamos cobrando un café “de más”. Les mostramos los tickets, comparamos línea por línea, explicamos cada detalle… pero ellos seguían insistiendo. “No, eso no es lo que pedimos”, repetían. Mientras tanto, la afluencia en el local era altísima, con decenas de clientes en las mesas y otros tantos esperando su turno para sentarse.
Aun así, paramos todo lo necesario para atender sus reclamaciones. Revisamos, explicamos y volvimos a revisar. ¿El resultado? Que todo estaba correctamente cobrado. No había ningún café “fantasma” en la cuenta. Pero lejos de reconocerlo, el tono subió y la falta de respeto hacia nuestra camarera fue tal que terminó llorando.
En medio de esa discusión, escuchamos perlas como que “la chica no sabía dónde estaba el agua” o que “se negaba a enseñar el ticket”. ¿De verdad alguien cree que un camarero no sabe dónde está el agua en su propio local? Es como decir que un cocinero no sabe dónde está su sartén. Absurdo.
Y por si fuera poco, en su reseña pública (desde una cuenta falsa, sin dar la cara) dejaron caer que “los camareros del año pasado eran mejores”. No sabemos si es que los conocen personalmente o si simplemente era otro intento de menospreciar a nuestro equipo actual. Lo que sí sabemos es que nuestro personal trabaja cada día con profesionalidad y respeto, incluso ante clientes que no muestran lo mismo.
Este negocio, como tantos otros que trabajan cara al público, vive gracias a sus clientes. Y respetamos profundamente a quienes nos visitan. Pero eso no significa que vayamos a callar ante reseñas falsas, tergiversadas o escritas con el único fin de dañar el trabajo de un equipo que se deja la piel cada día.
💙 A quienes vienen, disfrutan, valoran y comparten momentos con nosotros: gracias. Gracias por entender que, aunque no siempre sea perfecto, siempre lo damos todo.
🚫 A quienes vienen con la única intención de buscar un problema donde no lo hay, inventar historias y faltar al respeto: este no es su sitio.
Porque la realidad es sencilla: el café estaba bien cobrado. Y lo que no estaba bien era la actitud.
En NAVIS seguiremos trabajando con la misma energía, ilusión y profesionalidad para todos esos clientes que hacen que nuestro esfuerzo valga la pena. Por ellos, y solo por ellos, abrimos nuestras puertas cada día.