07/09/2026
Hay personas que no necesitan un contrato para pertenecer a una empresa. Alejandro era una de ellas.
Nunca trabajó aquí oficialmente, pero todos sabemos que sin él no hubiera sido lo mismo. Ha sido nuestro referente silencioso. Nuestro apoyo constante.
Para los más jóvenes fue guía. Para los veteranos, confidente. Para todos, un padre. Ese padre que todos querríamos tener en el trabajo: cercano, justo, sabio y bueno.
Nos dio consejos, calma y ejemplo sin pedir nada a cambio, solo por el cariño que nos tenía, como hizo siempre con cualquier persona que se cruzara en su camino.
Le hemos tenido que decir adiós, pero su sitio aquí se queda para siempre, al igual que todos los momentos que hemos vivido en estas cuatro paredes.
Gracias por tanto, Alejandro.